“Que ni tiene oficio ni beneficio”, concluye el informe publicado ayer por diversos analistas y al que ha tenido acceso El Mundo Today. El estudio se centra en José Luis, un ciudadano “que tú conoces, el marido de la que a veces va con el perro ese pequeño, que se da aires, así, de señorona… sí hombre, aquella que su cuñado trabaja en la Fecsa”. Los resultados han provocado reacciones de todo tipo tanto en la prensa como el ámbito político. “Yo ya me lo temía, porque es que se le ve que ese hombre tiene pinta de no tener donde caerse muerto, pese a los aires que se da su mujer”, afirmaba un experto en Onda Cero en vista de los resultados.

El estudio, realizado por el CSIC, es prolífico en comparativas y análisis del entorno inmediato de José Luis (el marido de la Antonia), dado que una investigación de tal calado precisa poder contrastar al individuo en cuestión con otros. “Según diversas estimaciones, y en base al estudio que se inició hace dos años, José Luis es más huevón que el marido de la Paqui la del entresuelo, pero menos que el de la panadera”, asegura el informe, que aporta diversas gráficas de productividad y hombría, para concluir que “José Luis será un inútil pero los demás también porque antes un hombre era un hombre y hoy en día es una leche”.

El Instituto Nacional de Estadística matiza los resultados

El Instituto Nacional de Estadística (INE), a través de su director Modesto Cabellos, se ha apresurado a destacar los poco concluyentes que son los resultados del estudio del CSIC. En un comunicado se reprocha “la falta de contenidos efectivos” de su informe, así como el hecho de que se utilice un lenguaje “extremadamente llano y como de pueblo”. Por teléfono, Modesto Cabellos ha declarado que “a mí no me gusta analizar mal de nadie, pero es que uno no se puede quedar callado ante según qué”.

Ha insistido también en que no quiere “señalar ni aportar estadísticas” pero sí ha dicho que en el CSIC “hay investigadores que yo me sé que mejor me callo”. Al criticar la labor de sus compañeros, ha bajado el tono de voz considerablemente, como si pudieran oírle. La conversación ha sido breve porque, según ha dicho, tenía que volver “a la faena” porque esperaba una visita. “Va venir la hija de mi hermana la mayor a recoger un estudio que hemos hecho sobre el chico que le conviene: el mediano de la Marisa, que va para abogado y tiene cuartos”.