En Mayo de 2011 la agencia espacial de EEUU abandonó cualquier esperanza de recibir noticias desde Marte enviadas por el Rover Spirit, un vehículo robótico que debía explorar la superficie del planeta rojo. Desde marzo había estado atascado en un cráter tras perder dos de sus seis ruedas y carecer de tracción y energía. Eso sumaría prácticamente dos años de estacionamiento. “No hay evidencias de que haya vida en Marte, pero tampoco hay evidencias de que no la haya… Y si la hay, a buen seguro que no les parecerá gracioso tener un coche mal aparcado y, por tanto, lo multarán. No tenemos señal de vídeo, así que cabe la posibilidad de que encima esté en zona azul, no lo sabemos”, explicaba en una rueda de prensa Dave Lavery, uno de los responsables de la exploración del Sistema Solar en la NASA.

“¿A cuánto puede ascender una multa por dos años de mal estacionamiento en Marte? No lo sabemos, pero será un ojo de la cara, al menos 1000 dólares. Y dados los problemas de financiación de la agencia es algo que no podemos permitir”, proseguía Lavery.

Se ha puesto en marcha un plan de contingencia con un presupuesto de 100 millones de dólares que enviará al espacio a otro robot especial cuya misión es, única y exclusivamente, situar un post-it sobre el Rover Spirit en el que aparezca escrito “Ahora vuelvo, 5 minutos”. No se descarta tampoco enviar las llaves del coche “y dejarlas por allí” para que los mismos marcianos tengan la oportunidad de mover el coche ellos mismos, en caso de que éste estuviera situado en una zona de carga y descarga, por ejemplo. Todo con el objetivo de reducir la cuantía de la posible multa.

Tras esta primera misión “se ganaría algo de tiempo” y podría valorarse enviar una tercera expedición -esta vez tripulada, y con un presupuesto mucho mayor- con la intención de coger el coche y dejarlo en algún lugar donde no moleste “y a poder ser con sombra, que la radiación en Marte es fortísima”.

Se descarta, eso sí, enviar a un mecánico para reparar el coche allí mismo y que pueda proseguir su misión de exploración del planeta “porque enviaremos al mecánico y luego seguro que faltará una pieza de Alemania”.

Evidentemente, la NASA no solo está preocupada por la multa: en estas expediciones de rescate también podrá comprobarse si hay vida o no. “Si, por ejemplo, alguien ha puesto ‘lávalo guarro’ en los paneles solares del coche, esto querrá decir que efectivamente hay vida en Marte”.