El humorista José Mota ha abandonado esta mañana la comisaría y ha sido puesto a disposición judicial tras haber sido denunciado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por un delito de usurpación de identidad. “Los hechos son escandalosos y no pueden quedar impunes”, comentó en rueda de prensa la portavoz del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. El presunto usurpador, en su programa “La Hora de José Mota” de Televisión Española, interpretó en varias ocasiones a un personaje llamado “Mariano Rajoy”, de origen gallego, con barba, gafas y problemas de dicción idéntidos a los del líder político.

Pero las similitudes no terminan aquí. El personaje de José Mota fue primero líder de la oposición, perdió dos veces las elecciones generales contra un político llamado Jose Luis Rodríguez Zapatero y después llegó a la presidencia por mayoría absoluta en medio de una brutal crisis económica. Estos paralelismos hicieron saltar las alarmas. Según la portavoz popular, “es evidente que el acusado estaba intentando hacerse pasar por Mariano Rajoy, utilizando el nombre y la imagen del presidente, creando confusión en los telespectadores y lucrándose con esta actividad”.

Continúa así la batalla de la Justicia Española contra el delito de usurpación de identidad, que recientemente ha tenido logros como la eliminación de la falsa cuenta de Twitter del nuevo Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, y la condena a ciento veinte años de cárcel impuesta a Carlos Latre tras la histórica demanda conjunta de Julio Iglesias, Bertín Osborne, Raphael, el padre Apeles, María del Monte, Chiquito de la Calzada, Jesús Hermida, Bill Clinton, los representantes del pueblo gitano y los herederos de Michael Jackson.