Lo han anunciado en la revista Nature: varios astrónomos estaban trabajando en el observatorio y escucharon cómo cantaba de fondo una señora de la limpieza. “Supimos al instante que estábamos ante el descubrimiento más importante de la década”, ha declarado uno de los científicos. En el mismo ejemplar de Nature se informaba también de que unos biólogos de Stanford han descubierto “un bicho raro”. Al parecer se trata “de un tío que viene a la cafetería de la Facultad y se sienta al fondo de la barra y no dice nada nunca y viste así como extraño”.