“Es un tipo de conocimiento muy profesionalizador, con gran proyección de futuro”, explica el director del máster. “La inestabilidad de nuestra economía hace pensar que el feudalismo como sistema económico viable no es algo tan descabellado como hace unos años. Y los asistentes al máster estarán plenamente preparados para esa situación, sabrán administrar y gestionar un señorío. El feudalismo ha sido siempre muy afín al perfil de nuestros estudiantes, la mayoría de los cuales orienta su futuro a un sistema económico y social basado en el vasallaje y la obediencia. Nuestro máster responde a esas pulsiones. Hoy en día algunos empresarios no saben cómo gestionar los despidos masivos. Les aseguro que un señor feudal ni parpadeaba al plantearse asuntos de este tipo”.

Los estudiantes están encantados y muchos ya entienden sus futuros movimientos empresariales, como fusiones y planes de expansión, en términos feudales. “Este y yo seremos muy poderosos algún día”, explica un participante mientras señala a un compañero. “Y entonces vincularemos nuestras casas casando a nuestros hijos. Nuestro linaje se recordará durante siglos”.