Unas excavaciones realizadas en el entorno de Marina d’Or que pretendían levantar un nuevo bloque de apartamentos han hecho aflorar restos arqueológicos que, según los especialistas, podrían pertenecer a una construcción turística muy similar a la actual Marina d’Or. “Se trata de un resort de robusta arquitectura que en algún momento debió de estar lleno de vida. Una construcción mastodóntica de la que solo quedan los cimientos pero cuyos restos nos permitirán comprender mejor la vida de los jubilados de otras épocas, su capacidad de adaptación y sus técnicas de supervivencia”, explica Rafael Barcino, director de la excavación.
El primer paso de los arqueólogos ha sido datar los restos. “Se ha hallado una fotografía de Fraga, lo cual indica que esta segunda Marina d’Or no puede ser más antigua que la invención misma de la fotografía”, explica Barcino. Sin embargo, el hecho de haber encontrado numerosos fósiles de jubilados en sandalias indica que la primera “Marina d’Or Ciudad de Vacaciones” podría datar de los sesenta, época en la que se puso de moda ese tipo de calzado.
Este descubrimiento ha permitido demostrar que ya había jubilados antes de nuestros tiempos, tesis que muchos ponían en entredicho. Los científicos han podido saber que los hombres que habitaban en esta ciudad en ruinas eran jubilados mediante dos comprobaciones. En primer lugar, estudiando sus dentaduras, que son postizas. Y también por la altura a la que llevaban los pantalones: demasiado altos para un adolescente o un hombre de mediana edad.
Se ha podido saber también que participaban de ritos y apreciaban la música, dado que se han encontrado algunas cintas en formato cassette. “Es una música que resulta muy ajena a los hombres actuales, dado que son sobre todo canciones de Luis Aguilé y Antonio Machín. Música prehistórica que a muchos les parecería ahora un ruido incomprensible”, explica el arqueólogo.
Los restos de comida entre los dientes y el hallazgo de una nevera “casi en perfecto estado” han permitido descubrir que el menú de estos humanos consistía, principalmente, en “recoger todo lo que podían en los buffets libres”. Lo cual, según los expertos, los convierte en “cazadores recolectores”.
Los especialistas siguen preguntándose cómo una construcción tan reciente pudo quedar sepultada bajo una obra nueva. ”En la Comunidad Valenciana nos volvimos muy locos construyendo hasta hace unos años. Es muy posible que empezáramos a construir Marina d’Or sin mirar si había otra igual debajo. Con las ansias ya se sabe”, explica un promotor inmobiliario. “Queríamos llegar al cielo y no nos fijamos en lo que había en el suelo”, insiste.
Los arqueólogos se apresurarán a estudiar los restos de esta ciudad perdida para seguir excavando por si hubiera “una tercera Marina d’Or” aún más antigua debajo. “Quizá, quién sabe, descubramos que Marina d’Or siempre estuvo allí, que ha ido sobreponiéndose época tras época hasta lo que es hoy en día. ¿Quién fundó la primera? Es un misterio, pero es probable que, fuera quien fuera, muriera rico”, sentencia Barcino.
el hallazgo de una nevera “casi en perfecto estado” han permitido descubrir que el menú de estos humanos consistía, principalmente, en “recoger todo lo que podían en los buffets libres”. Lo cual, según los expertos, los convierte en “cazadores recolectores”
Buenísimo!
Soy un jubilado y habeis perdido una dentadura.
En el link de mi nick podréis ver una cuña publicitaria de Marina d’Or en una grabación de principios de siglo XX.
Pero va más allá la cosa. Homero, en su Odisea, relata cómo Ulises quedó preso durante años en Marina d’Or donde gobernaba Circe. Homero señala la localización de Circe en la isla de Eea, pero sólo se trata de una licencia literaria, mezcla de la sensación de aislamiento de quienes se quedan allí y lo que el conductor del transporte de turno le decía a los jubilados una vez arribaban a su destino: “Eea, ya estamos aquí” o “Eea, ya hemos llegado”. Una vez allí, no eran pocos los que acababan convertidos en apacibles cerdos (como también se recoge en el mencionado libro).
Y si no lo creéis leed: http://es.wikipedia.org/wiki/Eea
El artículo buenísimo, y tu comentario no le va a la zaga… casi me parto… “Eea, ya estamos aquí”.
“Se ha hallado una fotografía de Fraga, lo cual indica que esta segunda Marina d’Or no puede ser más antigua que la invención misma de la fotografía”
qué grandes sois, copón
Hombre otra marina d’or no lo se… pero seguro que escritos en catalàn y algún bosque (que de todo eso hubo por valencia) antes de la hecatombe del hormigón de los 60
Trágica época en que un centralista cesáreo personaje, de cuyo nombre todos sabemos, extendió los confines de la comunidad central con una lengua de hierro forjado, cemento y grava, hasta la mismísima costa, para remojar el culo, en el ancho mar, dado que el rio se le quedó corto para tanto culo.
Genial esta frase “Queríamos llegar al cielo y no nos fijamos en lo que había en el suelo” y la de cazadores recolectores.
Quisiera repetirlo…
… el hallazgo de una nevera “casi en perfecto estado” han permitido descubrir que el menú de estos humanos consistía, principalmente, en “recoger todo lo que podían en los buffets libres”. Lo cual, según los expertos, los convierte en “cazadores recolectores”…
Jamás había visto tanta perfección en unas pocas palabras… jajajaja…
Nuevos datos arrojan luz sobre este descubrimiento. Los jubilados de la era pre-democrática se unian en manadas y solían desplazarse agrupados, probablemente con el fin de protejerse entre sí de una especie foránea, más conocida como “la sueca”, a la que trataban de espantar con gritos como “vaya jacaaaa”, a la vez que sus esposas les pellizcaban para advertirles del peligro.
Se han descubierto algunos documentales en formato Betamax, que los expertos han tardado un tiempo en lograr descifrar, en los que se aprecia claramente este comportamiento.
Soy un promotor urbanístico y habéis perdido una especulación.
Marina d’Or, la ciudad de las especulaciones desde la Antigüedad hasta nuestros días.