La organización armada Estado Islámico de Irak (ISI), vinculada a la red Al Qaeda, ha reivindicado la rotura del retrovisor izquierdo de un BMW 325ci de 2001 que se encontraba estacionado ayer por la tarde en el centro de Paterson, en Nueva Jersey, según figura en un comunicado difundido ayer por varias páginas de Internet yihadistas. El atentado ha sido interpretado por las autoridades estadounidenses como “el inicio de una larga ofensiva como respuesta a la muerte de Osama Bin Laden”.

Aunque el Gobierno ha llamado a la calma, también ha admitido que “atentar a gran escala contra la red de automovilismo occidental podría provocar el colapso generalizado”, en palabras del portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney. Carney ha asegurado que los terroristas “estaban bien entrenados porque noquearon el retrovisor de un solo golpe, obligando a su completa sustitución”. También ha reconocido que el ataque “estaba muy estudiado porque han roto el espejo de la izquierda, sin el cual el coche no puede circular”.

El propietario del BMW, que permanece en el anonimato por cuestiones de seguridad, tendrá que prescindir del coche durante tres semanas como mínimo. “Ha habido que pedir el nuevo retrovisor a la central de Munich, así que tendrá que tener paciencia y hacerse a la idea de que la broma le va a salir cara”, explica un especialista en reparaciones de coches de alta gama. “Mientras tanto, si no negocia un coche de sustitución, tendrá que desplazarse a pie o en bicicleta, como en la Edad Media”, añade el experto.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, ha entrado en conversaciones con los principales fabricantes de automóviles del mundo con el objetivo de fijar protocolos efectivos que agilicen el suministro de recambios en el caso de que se produzcan más atentados como el del 24J. Clinton también se ha dirigido a los conductores norteamericanos para recomendarles que aparquen sus coches en zonas vigiladas y extremen precauciones. “Las motocicletas, los perros y los niños tampoco están a salvo de la barbarie islamista”, ha precisado. Esta mañana, USA Today informaba del caso de un niño de 6 años que recibió una “colleja” mientras esperaba a su madre en la puerta de una carnicería. Aunque la agresión no ha sido reivindicada, varias criaturas similares han sido puestas en aislamiento como medida preventiva.

La población mundial ha recibido con inquietud la noticia del atentado. Los talleres de las principales ciudades americanas y europeas se han llenado de conductores que oyen ruidos extraños en sus coches y las aseguradoras buscan resquicios legales para no tener que costear las reparaciones provocadas por actos terroristas. La psicosis también se ha cobrado un gran número de falsas detenciones y esta misma mañana, en Washington, dos adolescentes de piel morena han sido brutalmente agredidos por la multitud al sentarse en el capó de un coche.