Un grupo de ciudadanos españoles agrupados bajo la plataforma “Todos podemos” ha logrado reunir más de 30.000 firmas con el objetivo de presentarlas al Parlamento y presionar para que se atienda a sus reivindicaciones. Con el ajetreo que ha supuesto la recogida de firmas, sus responsables han olvidado para qué las necesitaban. “Tenemos el apoyo de la gente, que es fundamental, y ahora hay que ver qué pedimos con todas estas firmas”, explica José Vilumbrales, miembro de la plataforma.

Vilumbrales admite que “se han discutido muchos temas” pero que nadie tiene claro qué asunto justifica la lucha que están abanderando. “Creo que en las reuniones nunca llegamos a ponernos de acuerdo en el tema principal. Hay tantos… Pero lo más importante, que es convencer a la ciudadanía de que tenemos motivos para protestar, ya se ha logrado. A ver qué hace el Gobierno con todas estas firmas. No pueden ignorar el clamor ciudadano”, insiste.

La plataforma reunió todas las firmas abordando a la gente en plena calle y preguntando cosas como “¿Está usted de acuerdo con que esto no puede ser?”, “No podemos seguir así. ¿Verdad que no?” o “¿Verdad que usted no quiere esto para sus hijos?”. El carácter genérico de la protesta permitió que muchos ciudadanos de muy distinta condición decidieran firmar a favor de la plataforma. Más de 15 personas han llegado a donar dinero a la causa y el grupo en Facebook de “Todos podemos” ha superado ya los trece mil miembros.

“Íbamos a cortar una calle, pero estamos decidiendo cuál porque la idea es que no esté muy lejos de donde vivimos. Y, evidentemente, cada uno vive en un sitio distinto. Se está pensando en cortar las calles virtualmente, por Internet”, explica José Vilumbrales. “Es una vergüenza. Llevamos muchos años así, con este problema, y se nos ha agotado la paciencia”, añade.

El Gobierno ha prometido que tendrá en cuenta las 30.000 firmas y ha explicado que ha invertido más de 60.000 millones de euros para tratar de paliar la problemática que denuncian desde la plataforma. “Estas cosas van lentas pero entendemos las quejas y pedimos un poco de paciencia”, ha declarado Alfredo Pérez Rubalcaba.