
Juan Bollaco Perdén asistió ayer por la tarde al funeral de su suegra Remedios Vilches, fallecida a los 75 años de edad. Tras la ceremonia, dos asistentes sociales le comunicaron que se le había asignado otra suegra de oficio a la que podría conocer esta misma semana tras arreglar los papeles. “No me llevaba muy bien con mi suegra pero me niego a sustituirla por otra”, explica Bollaco. El Estado, sin embargo, considera que el derecho a una suegra es fundamental para la estabilidad emocional de la familia y, dado que ésta no puede permitirse una suegra de pago, ha optado por contratar con fondos públicos a Maryta Vicario, de 60 años.