
“Se acabó la pesadilla”. Con estas palabras, el ingeniero ruso Alekséi Pázhitnov anunciaba la caída de la última pieza del Tetris, el juego que él mismo diseñó en 1984. Desde entonces, y hasta ayer a las ocho de la tarde, millones de personas han tenido que gestionar la caída de las piezas del Tetris en un proceso que parecía no tener fin. Afortunadamente, cuando muchos ya empezaban a sucumbir al cansancio, la lluvia de piezas terminó abruptamente tras posarse un ejemplar fucsia de tipo “L” en un ordenador de Gammelstad (Suecia).