Marcial empezó a dar muestras de sus sorprendentes habilidades a muy temprana edad. A los catorce años era ya capaz de manejar un vocabulario de noventa palabras y podía realizar operaciones aritméticas sencillas con la ayuda de un ábaco. A los veintidós conseguía mantener conversaciones de una complejidad media con sus compañeros de escuela y a los veintiocho demostraba un innato talento musical al lograr reproducir las cuatro primeras notas del villancico “Noche de paz” en un xilófono.

La historia de Marcial Martín ha generado cierta controversia ya que algunos expertos ponen en duda que sus logros supongan una demostración de verdaderas capacidades lingüísticas, argumentando que existe una gran diferencia entre “aprender” y “usar” un idioma. Los cuidadores de Marcial alegan haber documentado el uso por parte del joven murciano de la palabra “roscodedo” en lugar del término “anillo”, que nadie le había enseñado. La invención de este vocablo demostraría la capacidad de Marcial para comunicar nuevos conceptos.

A por el “Advanced”

Los cuidadores del talentoso murciano manifestaban ayer en rueda de prensa su confianza en que los éxitos de su pupilo no terminen aquí. Para ello han desarrollado un plan según el cual pretenden que Marcial consiga el “Certificate in Advanced English”, el diploma que Cambridge otorga a los alumnos con conocimientos medios-altos de la lengua inglesa, en un plazo de veinte años. Ante la pregunta de para qué quiere un murciano aprender inglés han preferido no hacer comentarios.

Por otra parte, la productora norteamericana Universal ha adquirido los derechos de la historia de Marcial para realizar una adaptación cinematográfica que podría ser dirigida por Ron Howard (“Apolo XIII”, “Una mente maravillosa”).