
Pilar Lozanías, de 62 años de edad, acudió ayer a la tienda de Movistar de la calle Gran Vía, en Madrid, y solicitó “el nuevo Guachunai Touch, ese que va con los dedos y que se conecta para hablar con Internet”. Luego sacó una lista de la compra donde, aparte de “Yogures con bítelchus”, “Brojilais de Neslé” y “Hacendás de astrolabio chicley”, había escrito lo mismo que no paraba de repetir: “Guachunai Touch de Moviestar”. Finalmente, el encargado del local consiguió convencer a Lozanías de que la mejor opción era el modelo Samsung Galaxy, pero en el último momento lo rechazó “porque no tenía sensodine”.