“Fue una lucha a muerte del hombre contra la naturaleza. Contra su naturaleza estúpida, quiero decir”, apunta el amigo de la víctima. En el dormitorio de Hans Guldberg se han encontrado dibujos del mar Negro con subsaharianos bañándose en sus aguas y un ejemplar de la novela “Moby-Dick” en el que el término “ballena” se había sustituido con rotulador por la palabra “negro”.

Siguiendo los deseos de su familia, la cenizas del difunto neonazi serán esparcidas en el mar Negro en cuanto se encuentre el cadáver. De momento, las autoridades sólo han hallado una de las aletas de buceo flotando cerca de la orilla.