Julio Roys cometió el error de decantarse por el gazpacho andaluz en una comida que celebró hace 36 años. “Ni siquiera me entusiasmaba. Ahora mi vida es un infierno”, se lamenta. Por algún extraño motivo, aquel gazpacho que se tomó en 1974 se le repite desde entonces. “Ahora mi vida es un infierno”, insiste el entrevistado.
Julio me recibe en su domicilio tras negarse a celebrar el encuentro en un restaurante. “Como en casa desde que ocurrió aquello”, me aclara. Se refiere, obviamente, al día en que el gazpacho andaluz se le empezó a repetir sin que nada ni nadie haya podido evitarlo hasta el momento. “He ido a todos los especialistas y no se me pasa. Algunos dicen que es un tema psiquiátrico. Cuando me sueltan eso, les eructo en todo el morro. Entonces notan el olor del gazpacho y se callan. No se me pasa y he ido a todos los especialistas”, explica.
Roys es padre de trillizos y le horroriza la posibilidad de que se acerquen a un gazpacho andaluz. “Prefiero que se droguen. Si han heredado mi sistema digestivo, están en peligro. No sabes lo desgraciado que puedes llegar a sentirte cuando comes un helado de chocolate y percibes el maldito gazpacho asomándose desde lo más profundo del estómago. En su día comí otro gazpacho para neutralizar al gazpacho original y no sirvió de nada. El nuevo gazpacho dejó de repetirse en unas horas y, de nuevo, volvió el otro. Es como si me hubiera poseído. No sabes lo desgraciado que puedes llegar a sentirte. Especialmente cuando comes un helado y percibes el gazpacho asomando por ahí”, confiesa.
“Mi vida ahora es un infierno y ni siquiera me entusiasmaba el gazpacho cuando lo pedí hace 36 años; he ido a todos los especialistas y algunos dicen que es un problema mental. Soy padre de trillizos y prefiero que se droguen a que sufran esto. No sabes lo desgraciado que me siento cuando como helado de chocolate”, comenta el entrevistado mientras me sirve un caldo de pollo. “Espero que te guste y que lo digieras bien. Yo no tomaré nada porque me siento como si acabara de comer. Gazpacho, concretamente. Se me repite desde 1974″, declara Julio con la mirada cansada. “El restaurante en el que me lo sirvieron cerró hace cinco años. Nadie se hace responsable. Como en casa desde que ocurrió todo aquello”, agrega.
Nuestra charla es interrumpida momentáneamente por la presencia de un señor mayor que cruza el salón aplaudiendo rabiosamente. Desaparece por mi izquierda sin dejar de dar palmadas. Miro a Julio interrogándole y él me aclara, sin dejar de mirar al suelo, que ese señor es su padre. “Vio ‘Pretty Woman’ cuando la estrenaron en los cines y le gustó tanto que desde entonces no ha dejado de aplaudir. Es una suerte mantener tanta jovialidad. Yo me siento muy desgraciado, especialmente cuando como un helado de chocolate y percibo el gazpacho asomando desde mi estómago. No se lo deseo a nadie. Prefiero que mis hijos tomen drogas. Son trillizos. He ido a todos los especialistas”, se lamenta Julio mientras me sirve, por tercera vez, una ración de caldo de pollo.
Domicilio de Julio Roys.
- Caldo de pollo.
- Caldo de pollo.
- Caldo de pollo.
Total: cortesía del entrevistado.
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Jajajaja a este hombre se le repite todo!
Muy bueno…
Joder he sido tan estupido de pensar que el texto estaba lleno de erratas. Tengo que dormir mas.
El momento en el que aparece el padre es la leche.
Al menos, tendrá a la parienta contenta en la cama.
Lo mejor es la morcilla de burgos con mucha cebolla.Ya no se le repetira el gazpacho ese.
qué bueno.. hasta el final no le había cogido el tranquillo!!!
¡Genial!
He hecho la prueba del 9 y la ha superado con éxito. Nueve veces lo he leído y las nueve me he descojonado de risa.
que bueno lo del padre…
supongo que el de la foto es uno de los trillizos (que ya puestos podrías haber copipegado por tres)
¡¡Coño!! Pues que deje de comer helados de chocolate. Está clarísimo.
Y lo del padre es sencillamente enternecedor.
esto es lo que se conoce comunmente como un “flashback”. a mí me gustan los flashbacks de chorizo y los de ajo.
pobre hombre
pobre hombre
pobre hombre
Soy Julia Roberts y habeis perdido una lectora.
creo que en el mundo cada vez hay mas squizofrenicos y ese es uno mas , con lo bueno que esta el gaspacho,bueno que te encuentres bien por esas tierras , es verdad que es una zona un poco peligrosilla, estuvieron en guerra no hace mucho ,pero hay seguridad, las mujeres van tapadas ?
Bueniiisimoooooo!!!! H2O este supera al de alfombrita….
Fijate si se le repitió , que hasta repite portada
jajajajjajaa joder qué risa, es buenísimo
Menuda chorrada, lo que hace la gente por llamar la atención…
Me meo, me meo y me remeo… Hacía tiempo que no me reía tanto con uno de vuestros artículos. =)
“El A:j:o y Agua.” es muy malo, uno de los ingredientes del gazpacho es el ajo, se puede repetir muchos años.
El problema creo que está en la poca cantidad de grasas del gazpacho. Muy sano y muy nutritivo sí; pero luego trae estos problemas: hambre y malestar durante décadas.
Pobre hombre, solo pensar que lleva 36 años repitiendo el gazpacho se me parte el alma.
Pobre hombre, solo pensar que lleva 36 años repitiendo el gazpacho se me parte el alma.
Pobre hombre, solo pensar que lleva 36 años repitiendo el gazpacho se me parte el alma.
Fue el artículo con el cual me he reído más desde que leo El Mundo Today… ¡muy bueno!
Me importa un pepino y un pimiento lo que le haya pasado al tal Roys, cosa que a él sí, por supuesto. Advertencia a su hijo: ‘No probaré el gazpacho, repeat, no probaré el gazpacho…’
Pues este tío no aparenta tener muchos más años.
La aplausomia es una enfermedad bastante grave incomunicando la gestologia, y cargando el ambiente familiar, en mi casa tenemos tres casos y por las noches te quieres morir
¡Bravo! ¡Lo habéis conseguido! He llorado de risa y me he reido como no hacía años, así que gracias por hacerme reir.
El artículo es buenísimo, me ha encantado cuando dice que oructa al ver los especialistas incrédulos y los deja mudos al oler el gazpacho.
Felicidades artista!