
El Estadio Santiago Bernabéu acogió ayer la ceremonia nupcial de Juan Bayés y Pilarín Mojade, que tras apenas dos meses de noviazgo decidieron formalizar su relación. “En realidad lo decidimos porque Pilarín se quedó embarazada y nuestras familias no soportarían que tuviéramos hijos fuera del matrimonio. Además, tanto mi padre como el suyo son muy futboleros y de hecho hasta les hizo ilusión que nos casáramos de penalty”, admite Bayés. Los familiares de Juan y los de Pilarín se enfrentaron en un partido amistoso en el que la novia encajó dos goles. “Bueno, con el mío encajó tres”, bromea Juan.
Pilarín decidió alquilar el Bernabéu porque la equipación del Real Madrid era compatible con su deseo de casarse vestida de blanco, como manda la tradición. “Juan no se lo tomó muy bien al principio porque es colchonero, pero ya le dije que, si no le gustaba, haberse puesto el condón en su día”, explica la novia.
Al final de la ceremonia, aparecieron en el estadio algunos jugadores del Real Madrid y Pilarín tuvo la oportunidad de charlar con ellos e incluso pidió que le enseñaran los vestuarios. “Ella es así. Cuando acaba un partido ya está pensando en el siguiente”, confiesa su marido. Los familiares de la pareja se declararon encantados tras el casamiento aunque la madre de Juan admite que hubiera preferido “una boda de altura, por ejemplo en la terraza de un ático”.
Pelín flojillo, después del artículo de los osos en la huelga…
¿Flojo?
¡Venga ya!
“e incluso pidió que le enseñaran los vestuarios. “Ella es así. Cuando acaba un partido ya está pensando en el siguiente”, confiesa su marido.”
Es genial la sutileza con la que se nos muestran las entrañas de la novia… y su pasión por sus colores madridistas, seguro que les agradeció, en los vestuarios, su entrega en el campo, entregándose ella misma en cuerpo y alma, pero sobre todo cuerpo
“bueno, con el mío encajé tres”. Genial, como siempre.
A mí es que todo lo que tenga que ver con el madridismo me provoca sarpullidos…
No fué penalty. Ella se tiró de forma descarada, y eso que él solo tenía que empujarla en boca de gol. Siempre benefician a los que la tienen grande. Babyratoooo!!!!
Luego lo fallaron y se divorciaron en el VICENTE CALDERON
¡Qué manía con lo de casarse de blanco!
Por Dios, ¡si es en las rayas canallas de los colchones donde se hacen las mejores jugadas!
Y apuestos a seguir la tradición se tenían que haber casado en San Mames que apra algo la llaman LA CATEDRAL seguro que les casa el obispo
10 pts “Ella es así. Cuando acaba un partido ya está pensando en el siguiente”
ya lo estoy viendo