El presidente de Apple, Steve Jobs, presentó ayer las últimas novedades de la factoría tras el lanzamiento del célebre iPad. Centrándose en la nueva generación del reproductor musical iPod Touch, Jobs aclaró que “el dispositivo se ha diseñado atendiendo al perfil de nuestros clientes, que escuchan un determinado tipo de música. Quiero decir que no escuchan música de mierda”.

Aunque la afirmación provocó un poco de revuelo entre el público asistente a la presentación, Steve Jobs describió la nueva versión del sistema Genius aclarando que, aparte de sugerir música afín a las preferencias del usuario, también evita que éste pierda tiempo y espacio en el disco duro “descargándose basura de radiofórmula que luego, obviamente, ni siquiera escucha”. Al ser preguntando sobre qué entiende Apple por “música de mierda”, el empresario explicó que “estamos hablando, por supuesto, de canciones que incluyan los términos ‘Yeah’, ‘Sabor’, ‘Your Body’ y que estén interpretadas por gente que no sabe rellenar un formulario”.

El anuncio de Apple ha generado indignación en el gremio musical estadounidense, donde el nuevo dispositivo se pondrá a la venta hoy mismo, y también en Europa produce inquietud entre las discográficas. El propio Alejandro Sanz ha declarado que ha tenido la oportunidad de probar el nuevo iPod y sus temas no pueden ser importados por el momento en el aparato. “A veces se tarda un poco en evaluar al artista pero eso no quiere decir que no pueda ser finalmente aceptado. El señor Sanz recibirá pronto un formulario que deberá rellenar para acreditar su solvencia”, ha aclarado un portavoz de Apple en España.

Al término de la multitudinaria rueda de prensa, Steve Jobs ha querido rematar el asunto y ha adelantado que las Variaciones Goldberg, compuestas por Bach en 1742, también han sido censuradas “porque, aunque se llamen ‘variaciones’, son todo el rato el mismo coñazo”.