Una serie de negligencias y errores en cadena ha levantado la polémica en el seno de la Dirección General de Tráfico (DGT). Según ha reconocido esta misma mañana el portavoz de la institución, Pedro Ramiro, hace unos meses se decidió preparar una campaña “destinada a concienciar a los conductores para que tengan cuidado con las zonas de alta siniestralidad, llamadas comúnmente ‘puntos negros’ de la carretera. El problema es que alguien cometió un error y escribió ‘putos negros’ en vez de ‘puntos negros’ en un documento interno, y ese error tipográfico acarreó una lamentable confusión que detectamos demasiado tarde”.

Efectivamente, el equipo encargado de diseñar los carteles de la nueva campaña entendió que ésta iba destinada a advertir al ciudadano de la presencia en las autopistas de numerosos coches conducidos por inmigrantes que aprovechan las vacaciones de verano para regresar a su país. “Nadie se escandalizó por el hecho de que la DGT llamara ‘putos negros’ a esas personas. Es inadmisible esta falta de sensibilidad y criterio y se tomarán medidas drásticas”, promete Ramiro.

SOS Racismo ha emitido un comunicado en el que pide la dimisión de los responsables de la campaña y del director de la DGT. “Dicen que fue un error tipográfico, pero no descartamos que ellos realmente quisieran limpiar las autopistas españolas de coches conducidos por inmigrantes marroquíes y nigerianos. Otra cosa es que la gente se haya indignado y ahora intenten salvar los muebles”, declaraba un portavoz de la ONG.

Aunque de momento no ha habido dimisiones ni despidos, el propio Gobierno ha prometido actuar y depurar responsabilidades. Fuentes cercanas a la DGT declaran que las personas implicadas en el desaguisado culpan al programa Microsoft Office, que corrige automáticamente la ortografía de los textos. “No es una excusa convincente porque el Word nunca cambia ‘puntos’ por ‘putos’. Aquí ha habido una mezcla de falta de atención y quizá también de mala idea”, insiste Pedro Ramiro.