
Manuel Guzmán, madrileño de 38 años, interpuso ayer una denuncia contra su propia esposa después de que ésta le hiciera aguantar su bolso en repetidas ocasiones durante toda una tarde. “Toda una tarde no: llevo 20 años aguantándole el bolso, pero hasta aquà hemos llegado”, afirma. El detonante de la denuncia fue la jornada maratoniana de rebajas a la que le sometió su mujer, que le hacÃa aguantar el bolso cada vez que entraba en un probador o necesitaba remover ropa. Manuel exige una compensación económica por la lesión que, asegura, tiene en el hombro y también por los perjuicios morales derivados del “corte” que le dio aguantar un bolso de mujer.
El hombre desconoce qué guarda su pareja en el bolso pero cree que, por el peso, bien podrÃa contener varios electrodomésticos pequeños como un aspirador o una batidora de vaso. “Ella dice que le gusta ir preparada para todo, pero joder, soy yo quien acaba cargando con toda la mandanga”, insiste Manuel.
“Y no sólo eso: tuve que acompañarla a El Corte Inglés para que se probara unos sujetadores o no sé qué. Y tuve que estar un montón de rato paseándome por la zona de lencerÃa con un bolso de mujer en la mano mientras ella hacÃa cola en los probadores. Me dio mucha vergüenza porque parecÃa un pervertido mirando bragas y demás”, explica el afectado.
Pese a que la zona estaba llena de otros hombres que esperaban a sus respectivas parejas, Guzmán se sintió tan humillado que intentó esconderse entre varios percheros hasta la salida de su mujer. “Pero allà habÃa varios señores jugando a las cartas, todos en la misma situación que yo, y no habÃa sitio para mÃ. Y entonces decidà que serÃa yo el primero en denunciar situaciones asÃ. Y por eso denuncié”, sentencia.
Manuel Guzmán solicita ahora que su mujer no pueda obligarle a aguantarle el bolso o bien, si esto no es posible, que sea él mismo quien pueda escoger los modelos de bolso de su mujer: “No me importa llevárselo, pero entonces que me quede bien a mÃ. No sé, una mochila del Decathlon o algo de ese estilo me parecerÃa una buena opción”.
Me alegro que alguién haya dado, por fin, este paso tan importante. Y es que las mujeres no tienen bastante con tenernos horas dando vueltas entre percheros, que encima te plantan bolso para hacerte el rato más ameno. Una pregunta: ¿Quién les sujeta el bolso cuando van a comprar solas?.
En el fondo pienso que el gran Manuel lo pagará caro; D.E.P. amigo.
Este hombre esta loco!! Jajaja!! Si no te bancas llevarle el bolso a tu mujer mientras se prueba ropa o lo que sea, no la acompañes y punto!
No podes ser tan mariconcito como para hacer una denuncia. Se hombre! Pone las pelotas sobre la mesa y aclarale a tu mujer que no vas a llevar mas su bolso y/o acompañarla al shopping, y punto. Como hacen los hombres de verdad!
CAGON!!! jajajajajaaaaaaaa!!!!
¿O es que nosotras andamos por ahi denunciando a nuestros esposos por las horas, y horas y horas de partidos de futbol que tenemos que aguantar en nuestras casas? ¿Opor no levantar la tapa del inodoro, por ejemplo? jajaja!!
Estoy con el chico. Ademas seguramente le puede añadir el agravante de “aguanta-las-bolsas-un-momento-enseguida-vuelvo”. Las cuatro o cinco primeras veces que se produce esto, el cuerpo aun responde y no pasa nada si esperas con cuatro bolsas del Zara y una del Mango en la puerta del Pinkie, junto con los otros hombres. Pero la carga aumenta y pasa como en la etapa del tour que suben al tourmalet antes de comer: pájaras y desfallecimineto de piernas.
Perdón por el rollo, pero tenÃa que contarlo.
Saludos y felicidades por publicar las noticias que de verdad interesan.
Di que sà Anna, di que sÃ.
Pues que su mujer se busque a a otro y punto!! xD