
Dania Úbeda se esmeró mucho en organizar la cena de cumpleaños de su novio Pedro. Sin embargo, el ambiente se vio empañado ayer cuando éste trató de hacer una fotografÃa con su móvil y manchó la pantalla del aparato de comida. A partir de ahÃ, la cena se convirtió en una odisea en la que Pedro no dejó de intentar limpiar la pantalla del aparato mientras ésta se ensuciaba más y más y la tensión crecÃa. Todos los esfuerzos por tratar de mantener la calma fracasaron cuando Pedro, tras abrir los regalos, gritó: “¿Nadie ha pensado en regalarme una maldita gamuza?”.
“Alguien pidió sushi y Pedro comió un poco, asà que manchó el móvil de wasabi. Sin darle importancia, trató de limpiarlo con un poco de saliva pero se ensució mucho más” confirma José, uno de los amigos del afectado. “Luego quiso usar una servilleta y manchó el cacharro con salsa de soja. Él no dejaba de maldecir la comida japonesa y, de hecho, toda esa cultura. Los camareros eran japoneses, asà que todo era muy tenso porque él gritaba todo el rato”.
“Es cierto que, después de más de quince intentos, el iPhone parecÃa más una pizza que un teléfono porque estaba lleno de tropezones. El asunto le sacó de sus casillas. Todo el restaurante estaba allÃ, intentando ayudarle y dando consejos”, insiste el testimonio.
Según algunos comensales, hubo un momento en el que treinta personas se reunieron para echar aliento a la pantalla del dispositivo. “Fue pasando de mano en mano por todo el restaurante. Todo el mundo tenÃa alguna idea novedosa que luego fracasaba”, explica José. “Cuando volvió a Pedro, en el iPhone se podÃan plantar patatas de lo sucio que estaba. Incluso algún gracioso habÃa escrito con el dedo ‘lávalo guarro’. Fue la gota que colmó el vaso”.
Al final de la cena, Dania quiso animar a Pedro y le dio su regalo. “Visto en retrospectiva, no fue buena idea darle el iPad justo entonces”, explica la chica.
La cena terminó y Pedro seguÃa pidiendo soluciones a los camareros. Poco a poco, sus amigos y su pareja fueron abandonando el local y él ni siquiera se dio cuenta de que se habÃa quedado solo. “Me percaté de que yo no le importaba tanto como el cacharro, asà que hemos terminado”, explica Dania. “Al final se obsesionó con que los dedos tienen una grasilla que lo deja todo pringado, y le dejé allÃ, intentando controlar el iPhone con los codos mientras yo le decÃa que, si no se marchaba del restaurante conmigo y los demás, mejor no intentara volver a llamarme ni con el iPhone ni con señales de humo”. Pedro ni siquiera levantó la vista del aparato para despedirse de ella.
Esto es solo una muestra del daño que pueden hacer las nuevas tecnologÃas, si no se estudian a fondo los folletos explicativos, por parte de los usuarios. Pobre Pedro. Y nadie fue capaz de decirle al chaval que el problema desaparece con un poco de lÃquido decapante…
Y ella…¡¡Una egoÃsta!! (como todas, que van a lo que van).
xDDD
os habéis lucido!!! todos los que tenemos telefonos con pantallas tactiles grandes nos hemos sentido identificados…
Boh, los que usamos gafas os llevamos décadas de adelanto tecnológico en estas cuestiones…
pedro tendria que hacer como yo que me estaba tomando una caña en la terraza de un bar, lo deje encima de la mesa, paso un gitanillo y me lo “limpio” con absoluta maestria
Los usuarios de Apple somo asÃ. Unos capullos “diferentes”.
para que os compréis un guarriphone
tanto dinero y luego ni se puede limpiar la pantalla
Pues lo de las pantallas y los trastornos maniaco-depresivos es la leche.
En serio, tengo un compañero de trabajo queestá obsesionado, lo pasa mal…el muy capullo!!! jajaja
Yo me he sentido algo paranóico cuando limpio la pantalla del ordenador, cada ni se sabe, que me cuesta tanto hacerlo por vago y por la mierda que acumula, que los 2 o 3 dias siguientes estoy atacado repasando pequeñas huellas y demás…. luego se me pasa, me tomo unas cervezas el fin de semana, unos ercutos como tiene que ser y pienso..” que le den polculo!!”
Es un iMac, asà que ya sabéis queno todos los usuarios de Mac somos frikis, maniáticos ni fanáticos; algunos somos guarros, vagos e indeseables cual vulgar habitante de taburete de bar chungo.
Asà son las cosas, no debo merecer la tecnologÃa Apple, pero la uso; y la ensucio, por supuesto, que para eso es mia!!
P.d. Aún no he encontrado ninguna razón objetiva para comprarme el iPad….sin flash, sin USB….bueno, sÃ, una, que no tengo un puto duro y no se para que me servirÃa, ya que el otro dÃa en el cortinglés probando uno se me cayó sobre la mesa del Apple Store, no tienen mucho sentido mantener en el aire semejante pantalla…no sé, yo loveo de sobremesa…
Joaquinnn