El soporte digital óptico será adoptado al fin como recurso pedagógico en las escuelas públicas españolas. Lo ha anunciado esta mañana Ángel Gabilondo, ministro de Educación, en una presentación en la que se han reproducido fotografías e incluso vídeos en formato MPEG utilizando la tecnología de almacenamiento de imágenes Photo-CD y la de datos mixtos (CD-i). Gabilondo ha definido este nuevo formato como “el inicio de un cambio de paradigma en la educación primaria” puesto que permitirá “emplear la transmisión digital de imágenes, sonidos y otros datos para comunicar valores con el lenguaje de la pantalla digital abierta al mundo, que es el entorno comunicativo del futuro”.

El CD se presenta en forma de disco de 12 centímetros de diámetro compuesto de policarbonato de plástico. “Es un formato seguro para los niños, su tamaño hace muy difícil que lo ingieran”, ha apuntado el ministro. El personal docente será convenientemente instruido para sacar el máximo partido de esta nueva tecnología de la información y la comunicación “cuyas posibilidades son ahora mismo impredecibles al cien por cien”.

El Gobierno considera que el entorno de depresión económica no debe afectar a la competitividad del ámbito escolar, que “debe estar a la última para que el país también lo esté”, ha afirmado Ángel Gabilondo. Para mostrar hasta qué punto el Compact Disc es la revolución de la pedagogía actual, el ministro ha recitado un fragmento de “El Quijote” que estaba siendo leído a través de este nuevo soporte. “No hay papel, la información fluye a través de los píxeles materializando el dicho de que el conocimiento no ocupa lugar”, ha declarado.

Ante las críticas de la oposición, que ha tildado la nueva tecnología de “compleja, demasiado ambiciosa y cara”, Gabilondo ha querido remarcar que “con el espacio que ocupa un libro de texto normal y corriente pueden albergarse unos 30 discos compactos, conteniendo todos ellos infinidad de textos, fotografías y dibujos interactivos, lo que se traduce en ahorro”. También ha querido enfatizar la que, según él, será “la palabra definitoria del futuro que se avecina: interactividad”.

Las primeras lectoras de discos ópticos se empezarán a distribuir la semana que viene en la Comunidad de Madrid y, si no se producen incidentes en su funcionamiento, irán llegando también de forma escalonada al resto de comunidades.