Un grupo de arqueólogos y antropólogos de la Universidad de Linköping, en Suecia, ha llegado a la conclusión de que nuestro ancestro de hace 1,5 millones de años, el homo erectus, trabajaba a jornada completa cinco dÃas a la semana y descansaba los otros dos. “DisponÃa de 30 dÃas de vacaciones por año trabajado que podÃa coger todas juntas o repartÃrselas todo el año si se lo coordinaba con sus compañeros de cueva y su grupo de caza en el caso de los hombres, o de recolección en el caso de las mujeres”, explica el arqueólogo Joseph Kunits.
“Para ser un primate, está claro que disfrutaba de una calidad de vida envidiable. De hecho, se sospecha que los viernes trabajaba sólo media jornada y que en verano hacÃa jornada intensiva. Estamos ante el funcionario de los homÃnidos, para entendernos”, insiste el experto.
El hecho que ha llevado a descubrir que, además de tener horario de oficina, el homo erectus disfrutaba de dos dÃas libres semanales, reside en que se han hallado segundas residencias a las que el homo erectus se desplazaba en sus dÃas libres. “La cantidad de huesos y armas encontradas en estas segundas residencias demuestran también que el homo erectus probablemente discutÃa mucho con su pareja durante el fin de semana. En los dÃas laborables, la rutina hacÃa que sus conflictos de pareja pasaran más desapercibidos”, explica Kunits.
Que el homo erectus siguiera un horario similar al de los oficinistas de hoy en dÃa no quiere decir que llevara a cabo trabajos de tipo administrativo, pues no habÃa sido inventado el papel ni habÃa necesidad de administrar bases de datos o similares.
Sin embargo, Kunits está investigando una piedra de tamaño mediano que, sospecha, bien podrÃa haber sido usada como pisapapeles. “Yo la estoy usando como pisapapeles y funciona perfectamente, pero eso no significa que estemos ante el pisapapeles más antiguo jamás encontrado. Quizá se trate de un tenedor muy rudimentario o, simplemente, de una piedra”, explica. “Aunque ya digo, como pisapapeles funciona muy bien, asà que tampoco habrÃa que descartar nada”.
Marina d’or es un asentamiento rupestre!!
ImportantÃsimo el hallazgo de segundas residencias. Gran avance cientÃfico si aparecieran en dichos enclaves, restos de menor tamaño (hominidÃtos) junto a ejemplares de mayor edad (suegrus-sapientis), de ahà también el hallazgo de armas y huesos; máxime habiéndose certificado ya, restos de cuñadopitécus, cercanos a las denominadas puti-cuevas.
Al final, la iglesia tendrá que reconocer que las patillas de Darwin, eran de pelo troglodita.
El homo erectus tenÃa más vacaciones que yo…
¡Quién fuera homo erectus! Yo no descartarÃa lo del pisapapeles, estos homo erectus eran bien listos…
que felices estarian las hembras del homoerectus, ahora solo somos homomorcillonus como mucho y con esto de la tele , internet y demas adelantos, la mayoria de los dias ni eso