Víctor Gil, joven cantante melódico natural de Cádiz, interpretó ayer en una boda la canción Un, dos, tres, amor siguiendo el consejo de su representante. Me dijo que la letra de la canción la había escrito un primo suyo que es contable y poeta, explica Gil. El artista se queja de que el representante le engañó porque me aseguró que con ese tema disparabas a matar en el corazón de las chicas, y luego resultó que a todo el mundo le pareció una tontería. Consciente de que la letra de la canción era ridícula, Gil se vio obligado a cantar varias veces, y ante cientos de personas, el estribillo Un, dos, tres, amor. / Besitos y vuelta a empezar.

El representante, José Cairon, insiste en que “el tema no es malo” y argumenta que “hay distintas sensibilidades musicales y no puedes juzgar una canción cuando sólo la has interpretado una vez en público”. Víctor Gil, sin embargo, afirma que no volverá a cantar nunca más “Un, dos, tres, amor” y que la reacción de la audiencia dejó muy claro que el tema no estaba a la altura: “Cuando bajé del escenario todos gritaban ‘Un, dos, tres, maricón'”, se lamenta el cantante.

El joven artista valora la posibilidad de demandar a su representante “porque me engañó y me obligó a pasar por un proceso de humillación y escarnio público”. El acusado pide que se tenga en cuenta que el compositor de la canción “no cobró un duro” y que “peores cosas hemos visto este fin de semana en Eurovisión”. Gil replica que “por supuesto que no cobró un duro, pero yo sí estuve a punto de cobrar bien fuerte por cantar chorradas”.

José Cairon ha enviado a los medios la letra entera de la canción que escribió su primo “para que vean claramente que no está tan mal y que la cosa también depende de lo bien que se interprete”:

“Un, dos, tres, amor”.

Un, dos, tres, amor.
Llamo tres veces a tu corazón
Y lo hago por educación.
Soy un hombre formal
Y no me gusta quedar mal.
Un, dos, tres, amor.
Besitos y vuelta a empezar.
Así estamos todo el día.
Lo que es yo, no pararía
De comerme tu sandía.
Un, dos, tres, amor.
Besitos y vuelta a empezar.
Así estamos todo el día.
Lo que es yo, no pararía
De comerme tu sandía.
Un, dos, tres, amor.
Besitos y vuelta a empezar.
Así estamos todo el día.
Lo que es yo, no pararía
De comerme tu sandía.
¿Y tú qué opinas, tía?