Juan El chirlillas Garcés ha sido detenido por hurto y robo a mano armada en numerosas ocasiones. Es, de hecho, uno de los delincuentes más conocidos por los policías de la comisaría de Badalona (Barcelona) debido a la fiereza con la que se resiste a las detenciones. Ayer, mientras lo interrogaban por haber robado la caja registradora de una frutería, El chirlillas y la agente Suárez acabaron comentando la baja calidad literaria de la saga Crepúsculo.

La agente Suárez es incapaz de dar una explicación razonable a lo que sucedió en la sala de interrogatorios número 3 de la comisaría de Badalona. “Una cosa nos llevó a la otra. Creo que empezamos a comparar su situación con la del Lazarillo de Tormes y, cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos hablando del Siglo de Oro y de la presencia de elementos posmodernos en El Quijote”, explica. Llegados a cierto punto, “El chirlillas” apuntó que el verdadero atraco era escribir libros como “El código da Vinci”, intentando exculparse. Acto seguido, la agente afirmó: “Los títulos de los libros de Larsson son mucho más brutales que la propia brutalidad policial”. La reflexión despertó una sonrisa en ambos interlocutores.

“‘El chirlillas’ es un tipo bastante primario, jamás hubiera pensado que detrás de su agresividad se escondía un ferviente admirador de Balzac. Al parecer, todo se debe a sus largas estancias en la cárcel” comenta Suárez mientras sus compañeros de profesión se preguntan si Balzac es algún tipo de droga nueva.

Como comenta la agente, no es fácil encontrar, ni en el entorno policial ni en el hampa, a gente con la que conversar sobre literatura. “No echaré de menos la tertulia porque, como entra y lo soltamos casi a diario, nos vemos mucho. Aunque da rabia pensar en la cantidad de libros que podríamos comentar si tuviéramos el tiempo suficiente. Para eso tendría que dejar lo de robar carteras y pasar a algo más gordo. No sé hasta qué punto ama la literatura”, sentencia la policía.