Una pareja de Colmenar Viejo (Madrid) sufrió ayer un episodio desagradable que ha puesto en jaque su relación amorosa. Al parecer, los afectados se encontraban en el banco de un parque público cuando, dejándose llevar por la pasión del momento, se besaron con considerable ímpetu. “Fue un beso intenso pero nada fuera de lo común. Lo que pasó fue que, en el último momento, la lengua de ella en mi garganta me provocó una pequeña arcada y me tuve que retirar” admite Mauro Vilches.

El joven asegura que se trató de una reacción física de carácter puntual pero su novia, Laura Martín, se ha sentido ofendida por lo ocurrido. “Una cosa es que sufra un gatillazo, o que no tenga ganas, pero que le dé por vomitar cuando ya llevamos tres años saliendo juntos es preocupante y me hace sentir humillada”, explica la chica. Mauro Vilches insiste en que se está exagerando su reacción pero admite, eso sí, que repetir un beso con lengua le daría miedo.

El entorno de la pareja confía en que el asunto se superará pronto y acabará considerándose una desagradable anécdota del pasado, pero Laura asegura que no se siente preparada para seguir con la relación. “Aparte de lo ocurrido, me dolió que Mauro intentara justificarse diciendo que había comido mucho. Yo no soy tonta y sé cuándo un hombre está a punto de vomitar en mi cara y por qué”. La joven ha rechazado ayuda psicológica “porque no soy yo la que tiene el problema”.

“Se me está criminalizando y creo que la primera víctima de todo esto soy yo” se queja Mauro Vilches, quien reconoce haber buscado casos similares en los foros de Internet sin demasiado éxito. “Sólo pido una segunda oportunidad. Aunque tuviéramos que vernos en ayunas”, declara.