
La Policía Nacional tuvo que intervenir ayer por la tarde después de que un hombre amenazara y posteriormente agrediera con sus propias manos a la pantalla táctil de un cajero automático. Los testigos de la escena fueron los que avisaron a la Policía, que halló al hombre totalmente fuera de sí, abofeteando al pequeño monitor. “Lo golpeaba a la vieja usanza, con la mano abierta y de una manera bastante cómica. Primero con un lado de la mano y luego con el otro. Con cada golpe, la pantalla emitía un pitido y preguntaba en qué idioma se quería acceder al menú”, explica un agente.
El hombre, Raúl Couceiro, ha sido arrestado y se espera que salga en libertad bajo fianza en las próximas horas. Emilio Botín, presidente del Banco Santander, cree que soltarle es una temeridad. “Una persona que ha actuado así una vez puede volver a hacerlo. En cualquier momento puede acercarse a una sucursal y volver a insultar a nuestros cajeros automáticos. Con él en las calles me siento totalmente inseguro”, ha declarado.
Se desconoce el motivo por el cual Raúl Couceiro empezó a agredir al cajero. Los testigos afirman que el hombre no fue capaz de entender las instrucciones de la pantalla. “Él pulsaba una cosa y la pantalla le ofrecía otra distinta. Llevo meses usando ese cajero y nunca me ha dado problemas, pero él apoyaba una mano en la pantalla mientras operaba con la otra, y claro, las cosas no le salían”, explica uno de los testigos. “El tipo se fue calentando, empezó a decir lo de ‘vamos a llevarnos bien’, luego lo de ‘tú a mí no me gustas y yo a ti tampoco’ y finalmente pulsó muy fuerte con el dedo hasta optar por los guantazos”, añade el testimonio.
No es la primera vez que se produce un incidente parecido en un cajero automático. Hace tres meses, un anciano intentó descargarse una película de Internet utilizando un terminal de La Caixa en Barcelona. Después de ocupar durante siete horas el cajero, entró a reclamar en la sucursal de forma violenta. Fue imposible hacerle entender que los cajeros no son puntos de acceso a Internet y que, de serlo, la película “Los hombres que miraban fijamente a los avatares de la celda 211″ tampoco estaría disponible dado que no existe.
Los hombres que miraban fijamente a los avatares de la celda 211… vale.. acabo de morirme de la risa xD
Muy buena, gana según la lees.
Al ministerio que corresponda: Creo que se impone de forma urgente, una campaña intensiva hacia el ciudadano medio/bajo, a fin de mentalizarlo de que “las pantallas son nuestras amigas”….(se evitarían muchas peleas)………..EMT siempre al filo de la primicia; gran labor (digo yo)……
También se dió el caso de un señor que apalizó una máquina de tabaco de esas que te dicen “Su tabaco gracias”. Parece ser que al señor no le gustó la forma en que se lo dijo, que notó cierto tono irónico en lo que decía la máquina, incluso le pareció escuchar un “ji ji ji”.
Así que el señor comenzó a darle de ostias, hasta que se lo llevó la policía.
La máquina quedó inservible, y la enanita que trabajaba dentro salió ilesa pero acojonada. Ahora trabaja dentro de una máquina de café y solo se la oye “ostias” cada vez que se quema los deditos.
No me extraña que la gente se vuelva majara cuando usa esas pantallitas de los bancos. Encima, ahora se ha puesto de moda lo de poner las opciones “a crédito” o “cuenta corriente”, y la mayoría de la gente le da a “a crédito”, con lo que la pantalla te hace rápidamente la peineta. Así no vamos a arreglar la crisis, hombre.
Los hombres que miraban fijamente a los avatares de la celda 211…
oye tu… que yo la he visto… creo :S
normal que pasen estas cosas porque las pantallas llevan Windows
si llevasen Linux otro gallo cantaría
Vamos a ver David, el ciudadano bajo, como tu lo llamas, no llegará nunca a esos extremos, pues no esta a la altura de un cajero, que lo logicamente, está implemntada a mas alto nivel…