La PolicÃa CientÃfica londinense ha conseguido detener a esa voz que hablaba a los locos manipulándoles y susurrando cosas como “Matar, matar” o “Úntate mantequilla en los sobacos y verás cómo la lÃas”. El agente Rupels -máximo responsable de la operación, bautizada como “Shut the fuck up”- hacÃa tiempo que oÃa una voz sospechosa en su propia cabeza y, finalmente, concluyó que “era la misma voz que oyen los majaras y, por algún descuido, se me habÃa metido a mÔ.
Con la ayuda de expertos en psiquiatrÃa, la PolicÃa CientÃfica londinense ha conseguido detener a esa voz que hablaba a los locos manipulándoles y susurrando cosas como “Matar, matar” o “Úntate mantequilla en los sobacos y verás cómo la lÃas”. El agente Rupels -máximo responsable de la operación, bautizada como “Shut the fuck up”- hacÃa tiempo que oÃa una voz sospechosa en su propia cabeza y, finalmente, concluyó que “era la misma voz que oyen los majaras y, por algún descuido, se me habÃa metido a mÔ. Tras consultar el asunto con los compañeros de su departamento, se decidió abrir una investigación “procurando que la sospechosa no se enterara de nada, hablando siempre en clave y flojo, todo bastante complicado”, asegura.
Finalmente, el agente pudo saber que la voz planeaba viajar a Oxford “en busca de algo viscoso” y Rupels, junto a varias unidades policiales, la siguió hasta allà para capturarla. “Un psiquiatra me facilitó unas pastillas y con ellas la neutralizamos. Ya no la oigo y es una suerte porque me ponÃa malo”, sentencia Rupels.
Según el agente Rupels, un equipo de psiquiatras se encargó de aislar a la voz en una sala con paredes acolchadas y la intención del policÃa es entrar en esa habitación para interrogar a la sospechosa. “Sé que es peligroso pero forma parte de mi trabajo. Quiero saber si tiene cómplices, desde cuándo se dedicaba a esto y toda clase de detalles que nunca conseguà sonsacarle. Soy consciente de que puede volver a mà aprovechando un descuido, pero ya he pedido que, si esto llega a ocurrir, no duden en dejarme encerrado con ella hasta que consiga eliminarla. En principio, les ha parecido bien la idea”, explica.
Rupels ha escrito un comunicado en el que tranquiliza a la población mundial y asegura “a todos los que estáis como una regadera” que pueden volver a sus vidas de antes “porque tenemos a esa mala pécora bien controlada, asà que ya no hay excusas para ir dando la nota por ahÔ.
Yo lo de la voz no lo llevo mal, pero el eco me tiene frito.
Lo peor que yo llevo, es cuando (a mi voz interior) le da por imitar a Leonard Cohen, o alguno de esos antiguos, porque aparte de desquiciarme los nervios, se me duermen los pies. Un dÃa le dió por Pimpinela y acabé pelándomela, entre sollozos……..(fue cuando me internaron)….
Y para los que oimos varias voces? Porque yo no paro de escuchar a una niña que me dice mata; un tio que me dice suicidate; otro que si hijoputa, hasta un perro que me habla de fútbol , cuando yo odio el fútbol.
Pero la que peor llevo es la de Lidia Lozano, que horror de voz, me pone de una mala ostia, que me como los cojones a bocados, menuda tortura tienen en su casa.
Joder que putada, pensaba que era el contestador.
En Inglaterra todo es posible, incluso meter en el frenopático a una voz. Pero les aseguro que en España todo is different, y si a algún loco oficial se le ocurre salir por ahà como si nada, la cosa puede tener repercusiones graves. ImagÃnense que el loco va a currar, se produce un incendio, y por megafonÃa dicen que salga todo el mundo a la calle…y el tÃo nada, que ni caso, que ¡jajajaja! me va a engañar a mà la vocecita esa. Me quedo por mis santos cojones. Uyuyuy, mejor no dar ideas, no vaya a ser que se nos quemen los piraos. Con que se quemen los pirómanos ya vale.