LOS ECOLOGISTAS PIDEN AL ACTOR "QUE SE ADECENTE"

Greenpeace España alerta sobre el agujero de la capa de Ozores

A través de su revista trimestral, la organización ecologista Greenpeace ha querido advertir a los españoles del estado de la capa de Ozores, cuyo agujero “es cada vez mayor y proyecta una imagen de dejadez totalmente nefasta”. El entorno del Ozores, sin embargo, asegura que “Antonio viste de manera impecable y si la capa tiene un agujero, se cose. Como aparezcan aquí con sus banderitas y sus lanchas motoras les tiro agua hirviendo” declaraba por teléfono esta mañana Emma Ozores, hija del actor.

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ASEGURABA HABER PUESTO LA CALEFACCIÓN Y NO ERA CIERTO

Engañaba a su esposa con la temperatura

Aunque Marisa y Andrés Rojo parecían el matrimonio ideal, lo cierto es que vivían desde hacía años asentados sobre un cúmulo de mentiras. Él, con tendencia a pasar calor, convenció a su mujer para instalar un aparato de aire acondicionado hace cinco años, convirtiendo su hogar, otrora cálido y agradable, en un frío agujero tanto en verano como en invierno. “La gente ya me decía que mi marido me engañaba, pero yo no quería creerlo”, explica Marisa. “Hacía ver que apretaba el mando del aire para subir la calefacción y yo le creía, pero mentía y le daba al frío. A veces lo hacía incluso cuando había visitas, delante de todos. Es un cínico”. Sigue leyendo…

Trata de blancas. ¿Qué hay de malo?

EL AGENTE QUE LA DETUVO QUIERE INTERROGARLA

Detienen a la vocecita esa que susurraba a los locos

La Policía Científica londinense ha conseguido detener a esa voz que hablaba a los locos manipulándoles y susurrando cosas como “Matar, matar” o “Úntate mantequilla en los sobacos y verás cómo la lías”. El agente Rupels -máximo responsable de la operación, bautizada como “Shut the fuck up”- hacía tiempo que oía una voz sospechosa en su propia cabeza y, finalmente, concluyó que “era la misma voz que oyen los majaras y, por algún descuido, se me había metido a mí”.

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CREEN QUE CRISTO MERECE UN TRATO MÁS DIGNO

Un pueblo de Jaén no representará la crucifixión “porque nos sabe mal”

Como marca la tradición, la Semana Santa de Valmates, en Jaén, se inicia siempre con la representación viviente de la entrada de Cristo en Jerusalén a lomos de un burro. Año tras año, cientos de personas se acercan al pueblo para presenciar la Última Cena de Jesús con los apósteles, el camino hacia el calvario y, finalmente, la crucifixión. Sin embargo, este año será diferente. “Con los tiempos que corren, tratar a Jesús de esa manera no es de recibo. Todas las procesiones las hará sentado y la Última Cena será en el Eusebio, el mejor bar de tapas del pueblo” explica Marcelo Muñiz, alcalde de Valmates. De hecho, el pasado domingo el burro ya fue sustituido por un Masseratti alquilado para la ocasión. Sigue leyendo…