John Flowder realiza espectáculos de mimo desde hace quince años y asegura que no ha rechazado nunca un encargo. Ahora, sin embargo, no sabe si aceptar la oferta de la Asociación Nacional del Rifle (ANR), que ha solicitado sus servicios para una celebración que tendrá lugar el próximo fin de semana. A Flowder le sorprende el repentino interés de la asociación por el arte dramático, ya que “en todas las fiestas que han organizado hasta ahora se divertÃan practicando el tiro al plato o yendo de cacerÃa”.
John Flowder realiza espectáculos de mimo desde hace quince años y asegura que no ha rechazado nunca un encargo. Ahora, sin embargo, no sabe si aceptar la oferta de la Asociación Nacional del Rifle (ANR), que ha solicitado sus servicios para una celebración que tendrá lugar el próximo fin de semana en la sede principal de la entidad, situada en Fairfax (Virginia).
Flowder cree que “los presupuestos morales de la institución son contrarios a los mÃos y no sé si me entenderÃa con ellos. Por otro lado, la crisis ha reducido las ofertas de trabajo a la mitad y sé que no puedo prescindir de oportunidades como esta”. El presidente de la ANR, John C. Sigler, asegura que “no es nuestra intención debatir con un mimo sobre la legitimidad de las armas, sólo buscamos diversión. Hemos visto su trabajo y tenemos muchas ganas de que venga a vernos”.
A Flowder le sorprende el repentino interés de la asociación por el arte dramático, ya que “en todas las fiestas que han organizado hasta ahora se divertÃan practicando el tiro al plato o yendo de cacerÃa”. Sigler se justifica alegando que “todos queremos que la fiesta de este año sea más familiar”.
La ANR pide al mimo que olvide sus reticencias y que piense en los niños: “Nuestros retoños se pasan el dÃa estudiando, aburriéndose y disparando al aire sin nada mejor que hacer. Somos conscientes de que la rutina no es buena y creemos que un espectáculo de mimo les enriquecerá y les enseñará que hay otras realidades”, insiste el presidente.
Flowder reconoce que se siente “halagado ante tanta insistencia” y advierte que, si finalmente acude a la celebración, su espectáculo no incluirá referencias a la violencia o a las armas de fuego. “Esto es lo de menos, sólo queremos que acuda bien maquillado y que se dedique a hacer esos gestos tan caracterÃsticos. Lo único que le pedimos es que sea él mismo”, aclara John C. Sigler.
si finalmente el mimo acepta, me apunto a esa feria de la ANR. tendré que aprender a disparar, que me han dicho que cuesta un pico, pero merecerá la pena… jurjurjur…
Si yo fuera el mimo, lo primero que tendrÃa en cuenta del contrato, es a la distáncia que estará el escenario de mi “actuación”, con respecto a los invitados a la celebración…….
¡Pobre mimo! Cuando se les escape un tiro y le dé, no va a poder decir ni “mu”, o no le pagarán.
(Yo, a los hijos de los miembros de la asociación esa, les llevarÃa una panda de travestis borrachos disfrazados de piratas del Caribe. A ver si con un poco de suerte se los cargan ya de pequeños)