La Unión Europea ha dado luz verde a la publicación de un manual que explica a las mafias cómo cumplir con sus obligaciones fiscales. Se pretende así corregir la tendencia de estas organizaciones a eludir los pagos y a no atender a los plazos de presentación de documentos. “Las mafias deben comprender que llevar organizada su contabilidad es beneficioso para ellas. Si se lo ponemos todo fácil es posible que se vuelquen en el tema y que incluso extorsionen para conseguir más dinero para el Estado”, afirma un europarlamentario.
Considerando la propuesta del europarlamentario Rosario Croce -abanderado en Italia de la lucha contra la desidia fiscal de la Cosa Nostra-, la Unión Europea ha dado luz verde a la publicación de un manual que explica a las mafias cómo cumplir con sus obligaciones fiscales. Se pretende así corregir la tendencia de estas organizaciones a eludir los pagos y a no atender a los plazos de presentación de documentos.
“Las mafias deben comprender que llevar organizada su contabilidad es beneficioso para ellas. Se trata de ser pedagógicos sin que crean que les decimos cómo tienen que hacer las cosas. Si se lo ponemos todo fácil y se dan cuenta de que pagar impuestos les conviene, es posible que se vuelquen en el tema y que incluso extorsionen para conseguir más dinero para el Estado”, explica Croce. El manual aclara, entre otras cosas, que “el honor de un hombre y de su familia depende de los impuestos. Pagar impuestos es señal de poder, nobleza y respeto”.
La publicación del manual viene precedida de una larga discusión en el Parlamento Europeo sobre los peligros que podría conllevar el interés desmesurado de las mafias por el tema de los impuestos. “Algunos creen que pueden llegar a obsesionarse con el tema, actuando violentamente contra quienes eluden el pago de impuestos y realizando actividades ilegales para conseguir más dinero para el Gobierno”, admite Rosario Croce. El europarlamentario defiende que esta situación no es necesariamente mala: “Los Estados y las mafias no deben competir sino colaborar. Los esfuerzos de ambos siempre suman y el resultado es un aumento de la recaudación. Si esta sinergia ya se produce en el mundo de la empresa con buenos resultados, ¿por qué no iba a funcionar con las instituciones públicas?”.
Bernardo Provenzano, uno de los grandes capos de la mafia siciliana, ya declaró en abril de 2006 que “nunca he pagado impuestos porque nadie se ha atrevido a pedírmelo. No sabría cómo hacerlo tampoco. No guardo los tickets y no sé qué facturas desgravan. Pagamos siempre en negro y llevamos la contabilidad de manera bastante intuitiva. Cuando tenemos poco dinero, pedimos más a quien nos da la gana”. Este tipo de dudas e incertidumbres son las que pretende solucionar el manual, que se publicará en Italia la semana que viene apoyado con el lema “Sólo quien paga manda de verdad”.
Aunque yo (en mi ignorancia), nunca he sabido diferenciar Gobierno, Máfia, Estado, Esgáe, Iglesia, etc. Sí me parece una estupenda iniciativa. Hay que ver, lo relajado y optimista que me quedo, cuando pago el montón de impuestos, aunque sean cada vez más y mayores y sobre todo: lo seguro y orgulloso que me siento, cuando veo la maravillosa gestión administrativa, que realizan los escasísimos miembros de la clase política, destinados a entregar su enorme esfuerzo y sacrificio para que “nuestra” sociedad, sea cada vez más brillante y esperanzador nuestro futuro y el de nuestros hijos…….
Pues es bien cierto lo que dijo Provenzano en abril de 2006, que nadie se atrevió, al menos hasta el momento, a pedir a la mafia la declaración de Hacienda. Y es que se trata de un tema espinoso, por no decir de imposible solución. Porque ¿cuánto cuesta eliminar a un individuo bocazas? ¿Existen tarifas oficiales? ¿Qué IVA se le aplicaría a este ingreso? Y, sobre todo, ¿quién coño puede sacar un ticket o hacer una factura por tirar al mar a alguien con zapatos de cemento, o por exigir el impuesto mafioso a una cadena de restaurantes?
Hombre pensador, todas estas facturas se sacan con pseudonimos, claro, el iva de regimen general para casos de extorsión típica, y el superreducido para asesinatos.
Luego a la familia se le aplica el impuesto de sociedades, a los mafiosos pues pueden ser autónomos o bien entrar en nómina y a los cossigieres entrarian como socios.
No veo problema, ya que la mafia es muy honorable y en ningun caso mentiría ni haría una factura falsa.
Pobre Al Capone, si hubiera tenido este libro, se habría librado de todo.
Este libro será un fracaso de ventas porque:
a) Estos temas ya se los resuelven a las mafias carísimos bufets de abogados especializados en chusma desta: con decir que hay abogaos que viven de puta madre por asesorar a los empresarios para hacer EREs creo que ya lo he dicho todo
b) Los mafiosos no saben leer: si hubieran aprobado alguna asignatura desde parvulitos no serian mafiosos. Es posible que hasta un libro tipo “el cuadednito de Hello Kitty pada blanquead dinedo” estaría más allá de sus habilidades intelectuales