Un aparejador fue confundido ayer con un ministro en el aeropuerto de Valencia y, por culpa de este equívoco, fue sometido a todo tipo de privilegios de los que ahora le cuesta prescindir. “Primero vino una señorita y me acompañó a la sala VIP del aeropuerto diciendo que no tenía por qué esperar como los demás. Una vez allí, empezó a acercarse gente guapa que me ofrecía todo tipo de cosas, desde noches gratis en hoteles hasta una cena romántica para dos personas. Yo me dejé hacer como haría cualquiera y contesté amablemente a las preguntas de los medios, pero luego, cuando entregué mi DNI en la puerta de embarque, se dieron cuenta de la confusión y me trataron como a un vulgar delincuente”, se lamenta el afectado.
Un aparejador fue confundido ayer con un ministro en el aeropuerto de Valencia y, por culpa de este equívoco, fue sometido a todo tipo de privilegios de los que ahora le cuesta prescindir. “Primero vino una señorita y me acompañó a la sala VIP del aeropuerto diciendo que no tenía por qué esperar como los demás. Una vez allí, empezó a acercarse gente guapa que me ofrecía todo tipo de cosas, desde noches gratis en hoteles hasta una cena romántica para dos personas. Yo me dejé hacer como haría cualquiera y contesté amablemente a las preguntas de los medios, pero luego, cuando entregué mi DNI en la puerta de embarque, se dieron cuenta de la confusión y me trataron como a un vulgar delincuente”, se lamenta el afectado.
La víctima asegura que la experiencia le ha provocado un profundo choque emocional: “Pasas de sentirte la persona más especial del mundo a soportar el rechazo de la gente, y todo sin haber hecho nada malo”, explica. “He trabajado muy duro en mi vida y parecía que al fin se me estaba reconociendo el esfuerzo. Pero todo fue un efímero espejismo. Ahora estoy considerando seriamente dedicarme por entero a la política y aprovecho para decir que me ofrezco como doble de Miguel Sebastián”.
El año pasado, un señor con la voz ronca a causa de una faringitis fue confundido con el cantautor Joaquín Sabina y practicó el sexo anal con dieciséis jovencitas en la calle Melancolía.
A mí en una ocasión me confundieron unas chicas con Nacho Vidal. No entraré en detalles pero diré que podrían ser las mismas que las del caso del doble de Joaquín Sabina, porque tenían las mismas intenciones.
Claro que en mi caso se dieron cuenta de que no era él en cuanto me quité la ropa* y terminé recorriendo solo el bulevar de los Sueños Rotos.
*por mi maldito tercer pezón, claro
Jajaja buenísimo lo del Sabina.
Ya, pero no todo lo que reluce es oro… yo soy igualita que Pamela Anderson y a mí me han hostiao todos los rockeros del FIB desde 1995 hasta hoy…
“El año pasado, un señor con la voz ronca a causa de una faringitis fue confundido con el cantautor Joaquín Sabina y practicó el sexo anal con dieciséis jovencitas en la calle Melancolía.”
xDDDD buenisimo