Adrián Nuño la emprendió ayer contra un repartidor cuando éste le entregó la pizza que supuestamente habÃa solicitado por teléfono. Aunque el agresor admite que iba “un poquito borracho” cuando se encaró con el joven pizzero, se queja de que él habÃa llamado al teléfono que vio en un folleto de propaganda “porque ponÃa claramente que tenÃan hawaianas grandes por 23 euros y yo no leà nada de pizzas ni de tonterÃas. Sólo me extrañó que me dijeran que en media hora la tendrÃa en casa y que si no estaba caliente me enviarÃan otra sin cargo”. Nuño lleva años pidiendo servicios a domicilio “y nunca me habÃan traÃdo chorradas con piña al pedir una exótica”.
Adrián Nuño la emprendió ayer contra un repartidor cuando éste le entregó la pizza que supuestamente habÃa solicitado por teléfono. Aunque el agresor admite que iba “un poquito borracho” cuando se encaró con el joven pizzero, se queja de que él habÃa llamado al teléfono que vio en un folleto de propaganda “porque ponÃa claramente que tenÃan hawaianas grandes por 23 euros y yo no leà nada de pizzas ni de tonterÃas. Sólo me extrañó que me dijeran que en media hora la tendrÃa en casa y que si no estaba caliente me enviarÃan otra sin cargo”. Nuño lleva años pidiendo servicios a domicilio “y nunca me habÃan traÃdo chorradas con piña al pedir una exótica”.
Aunque la pizzerÃa insiste en que su propaganda indica claramente los servicios que presta la empresa porque, entre otras cosas, el folleto en sà ya tiene forma de pizza, Nuño cree que fue vÃctima de la publicidad engañosa. “Me ofrecieron una gringa con alitas de pollo y les dije que pasaba de guiris con disfraces. Luego me dijeron que tenÃan en oferta una pequeña con butifarra e insistà otra vez en que pasaba de rollos raros para maricas. Entonces me recomendaron a una tal Margarita, muy sencilla, pero pensé que serÃa una fea de pueblo y pedà directamente esa hawaiana que anunciaban en el panfleto. Me aclararon que a la suya la llamaban tropical y les contesté que vale, que hawaiana y tropical viene a ser lo mismo si la actitud es la correcta” explica Nuño.
Según relata el pizzero agredido, el cliente estaba tan confundido por los efectos del alcohol que intentó convencerle para que entrara en su casa y bebiera una piña colada. “Me costó hacerle entender que no habÃa traÃdo la pizza por cortesÃa, sino que se trataba de la hawaiana que habÃa comprado él por teléfono. Cuando comprendió de qué iba el asunto se sintió rechazado y me trató como a una puta”, se lamenta.
Muy GRANDE.
NO a la piña en las pizzas.
¡Sà a la piña y al jamón! ¡No al pepperoni! Esas son las enseñanzas de La Unicornio Rosa Invisible.
Y respecto a la noticia: JA JA JA!
NO a la publicidad engañosa. Yo he entrado en esta web por lo de ‘MilkingMedia’ -ver esquina inferior derecha- y no he encontrado lo que esperaba
El tio es un poco racista porque no quiso pedir ni una carbon-ara ni una barbacoa.
Pues a mi me gustan las Napolitanas, sobre todo si se parecen a Sofia Loren.
great story Unbelievable.