A Andrea y a Rubén les gusta el mar, pero él podría estar mintiendo.
Andrea Collado, madrileña de 23 años, pidió cita con la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, porque quería que conociera a su nuevo novio y aprobara la relación que ambos mantienen desde hace apenas dos semanas. “Rubén parece muy cariñoso y muy de la igualdad, pero también puede ser una estrategia para ligar y quería tener una garantía oficial”, explica Collado. La propia Bibiana Aído, que se reunió la semana pasada con la pareja para la elaboración de un “estudio orientativo de viabilidad afectiva”, ha declarado que “con los tíos nunca se sabe y si este Ministerio existe es en parte por eso”.

Por tratarse de la primera consulta recibida, Aído ha querido supervisar el caso directamente pero ha anunciado la creación de un portal web donde las ciudadanas podrán colgar fotografías e información de sus novios con el fin de que el Ministerio les diga si tienen buena pinta o no. “Si van todo el día en chandal y salen a la calle con esos perros peligrosos, probablemente nos parecerán inapropiados”, ha advertido la ministra.

Rubén Cerro, el primer español sometido a un estudio de viabilidad afectiva, ha explicado a los medios que la ministra le sometió a varios tests psicotécnicos y a una entrevista en profundidad. “Me enseñó fotos de mujeres muy guapas y de mujeres muy feas y me preguntó a cuál de ellas pegaría si tuviera que escoger. Yo le dije que era ilegal” explica Cerro, que defiende a ultranza la igualdad entre hombres y mujeres “excepto en los incendios, donde es mejor que ellas y los niños salgan primero porque además lo dice la normativa de los bomberos de toda Europa”.

“Rubén sabía a lo que venía y se mostró cauto. Esto ya es mucho viendo lo que hay por ahí, de modo que en un principio hemos dado el visto bueno a la relación. De todos modos, yo recomiendo a Andrea que nos mantenga informadas de sus progresos y que no deje que Rubén grite o le gire la cara. Que no piense el chico que, al estar avalado por el Ministerio, ahora puede relajarse y tratarla como una mierda”.