Rodolfo Langostino cae en una depresión

Pescanova reconoce que lo bueno a veces puede salir mal

“Lo bueno sale bien”, el famoso lema de la empresa de congelados Pescanova, podría ser sustituido por eslóganes de tendencias menos optimistas como “Ãndate con ojo”, “En principio esto está bueno pero vigila no la cagues al cocinarlo” o un más escueto “Vaya mierda”. Los malos resultados empresariales de este año y una serie de circunstancias personales (el divorcio entre otras cosas) han sumido a Manuel Giménez de Sosa, presidente de Pescanova, en un profundo desengaño vital que le está impulsando a replantear la estrategia publicitaria de su compañía. “Quiero decirles a todos los grumetes Pescanova que no todo en la vida son barritas de merluza; a veces te encuentras espinas y pellejo y te puedes atragantar”, ha declarado. Sigue leyendo…

“Las caquitas de los bebés tienen un algo”

Analía Rivas ha invertido dos años de su vida en perseguir a decenas de famosos para fotografiar las deposiciones de sus recién nacidos. “Las caquitas de los bebés nos fascinan a todos, al menos a los que somos o hemos sido padres. Obviamente, más nos fascinarán aún las caquitas de los bebés de los famosos”, explica.

Sigue leyendo…

EL HALLAZGO DE NUEVOS CUADROS DEL PINTOR SACUDE LA COMUNIDAD ARTÃSTICA

Descubren la etapa hortera de Pablo Picasso

Christopher Green y Marilyn McCully, renombrados expertos en Pablo Ruiz Picasso, han confirmado junto a otros especialistas la autenticidad de varias pinturas que adquirió hace diez años un coleccionista francés. Las características comunes de estos cuadros y su oposición al estilo de las creaciones posteriores de Picasso permiten hablar de una etapa artística propia que, provisionalmente, ha sido descrita como “etapa hortera” al presentar todas las pinturas un estilo marcadamente tosco y vulgar.

Sigue leyendo…

UNA DE LAS TORRES KIO HA QUEDADO INUTILIZADA

Un pedo se hace con el control de un ascensor

Una de las madrileñas torres KIO está prácticamente desierta desde el pasado día 28 cuando, a media mañana, el ascensor que comunica las distintas plantas quedó inutilizado debido a un fuerte mal olor de origen humano. “Lo notas, sabes que está ahí, que te rodea, que se introduce por tu ropa como una presencia invisible pero implacable, casi sólida” explica uno de los pocos trabajadores de la planta 25 que aún se atreve a utilizar el ascensor. Sigue leyendo…