La banda terrorista ETA planea constituirse en sociedad limitada con el objetivo de agilizar su funcionamiento interno y poder facturar a terceros, reintegrándose así “en el tejido de la sociedad civil”. Al parecer, el proceso está pendiente de una respuesta del Registro Mercantil Central, que debe confirmar que no existe otra compañía con el mismo nombre.

“Como siempre, la banda rema en dirección contraria a los tiempos que corren, en los que todo el mundo desaconseja montar una empresa” ha declarado el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. Los expertos, sin embargo, advierten que la maniobra podría servir para fidelizar a los miembros del grupo, que tendrían derecho a participar en las decisiones sociales y a ser elegidos como administradores. Todos ellos dejarían de atentar como autónomos en el marco de contratos por obra y servicio y, en este sentido, se sentirían más integrados en la empresa.

“La estrategia nos beneficia enormemente porque, cuando exista la más mínima irregularidad en el pago del Impuesto de Sociedades o se presente la documentación con retraso, tendremos una vía para actuar contra ellos, personarnos en su sede social y realizar auditorías”, explica Zoido. El ministro también ha querido apuntar que “es muy posible que los terroristas hayan aceptado la decisión para tener un contrato laboral, promover un despido y luego cobrar el paro. Si su motivación es esta, el grupo seguirá siendo débil y acabará lleno de jóvenes independentistas con alma de funcionario del Estado”.

El Gobierno no descarta plantear una opa hostil contra ETA para evitar que vuelva al terrorismo utilizando la vía burocrática.