Ayer por la mañana tuvo lugar en Kansas algo que muchos testigos calificaron de “poético”. La montaña rusa “Superman Ride of Steel” tuvo un pequeño fallo técnico que hizo que se saliera de sus goznes y el trenecito volara por los aires a 120 kilómetros por hora. “Fue como un poema visual”, comenta el técnico responsable. “La atracción de Superman cruzando el horizonte hacia la libertad, como un superhéroe de metal con una docena de personas en su interior… Muy irónico y divertido todo. Como si un oso panda muriera atropellado por un Seat Panda o algo así”.

“Las muertes son lamentables, claro, pero aunque pienses ‘qué horror’ en el fondo te hace ilusión de alguna manera. Como cuando hay un accidente de coche en las carreras, que sabes que es algo que no debería pasar pero lo estás deseando”, explica un testimonio.

“¿Qué es eso? ¿Un avión? ¿Un pájaro? ¡No, es Superman! Jaja. Pues no, tampoco es Superman. Es aún mejor, es una atracción de Superman” dijo el técnico de la atracción riendo y guiñando el ojo izquierdo mientras la Policía lo esposaba para detenerlo hasta comprobar su implicación en el accidente. Sin embargo, los mismos agentes reconocieron que el hecho era insólito y no pararon de reír en todo el rato, haciendo chistes sobre la posibilidad de que una atracción del Titanic chocara contra un iceberg de verdad y murieran cientos de personas. “Anda que no molaría”, iban diciendo.