Eduardo Moragas, ingeniero retirado, amenaza a su familia con dedicarse por completo “al noble arte de la poesÃa”, para el que considera que está claramente dotado “aunque el trabajo habÃa impedido hasta ahora que transformara en versos todo lo que siento”. Agotada ya la vÃa del diálogo, sus amigos y allegados buscan desesperados un resquicio legal que permita declarar a Moragas incapacitado para dedicarse a la escritura. El jubilado no descarta tampoco escribir “una novela rural cuyo trasfondo serÃa el amor” y su primera composición, “Salud, astro lactante”, viene acompañada de un Power Point con música y fotografÃas de su nieto recién nacido.
Eduardo Moragas, ingeniero retirado, amenaza a su familia con dedicarse por completo “al noble arte de la poesÃa”, para el que considera que está claramente dotado “aunque el trabajo habÃa impedido hasta ahora que transformara en versos todo lo que siento”. Agotada ya la vÃa del diálogo, sus amigos y allegados buscan desesperados un resquicio legal que permita declarar a Moragas incapacitado para dedicarse a la escritura. El jubilado no descarta tampoco escribir “una novela rural cuyo trasfondo serÃa el amor” y su primera composición, “Salud, astro lactante”, viene acompañada de un Power Point con música y fotografÃas de su nieto recién nacido.
“Tardó muchos años en adquirir prestigio como ingeniero y como profesional y ahora echará a perder su dignidad escribiendo cursilerÃas”, se lamenta su esposa Anita. Eduardo no atiende a las advertencias de sus familiares y está convencido de que “cualquiera que tenga la sensibilidad y el amor a la palabra que yo tengo podrá apreciar mi poesÃa. Como escritor me declaro dubitante y solipsista, no me achanto ante las dudas y el miedo de los que temen aquello que no comprenden. Un enigma, un reto, un horizonte, esto es lo que siento ser al tiempo que voy siendo. Un paseante de la palabra, un flâneur”.
Los colegas de Moragas aseguran que “antes era normal y hablaba como cualquiera de nosotros, pero ahora parece que se haya tomado algo. Mucho té aromático, por ejemplo” explica Andrés, que estudió ingenierÃa con Eduardo.
El abogado de la familia cree que es difÃcil evitar legalmente que Eduardo deje de escribir poemas, “a no ser que se le declare mentalmente incapacitado, cosa que nos darÃa ciertas esperanzas aunque tampoco nos asegurarÃa nada”. La esposa del poeta afirma que “si sigue hablando como habla, con esas cosas que dice de los pétalos que son molinillos y que escupen al viento con su aroma, creo que lo de la locura es una opción. Realmente parece que esté majara o que sea francés”.
Para mostrar la gravedad del asunto, la familia ha difundido a los medios el poema “Salud, astro lactante” y espera que sirva para generar alarma y concienciación social:
“El Rey de la Casa nació
por la mañana y alumbró
con su dulce aliento
todo mi sentimiento.
¡Ay, cómo pasa el tiempo!
Gracias por su visita”.
Este hombre no tiene arreglo. AL final la poesia vendrá a detenerlo y tendremos un poemon para sacarlo de la carcel.
Me gusta mucho más “con su dulce aliento” que “con su dulce mirada”, maravillosa poesÃa, señor Moraga. Lo de “gracias por su visita” es puro pop-art.
La poesÃa no ha muerto. Se la ha cargado él…! Qué crack…
sabrá el Sr Moraga que doblando de determinada forma la servilleta en la que escribió esta obra maestra de la lÃrica se puede leer la frase “Gracias puta” ? Habrá utilizado este hábil recurso para llegar a nuestro subconsciente más profundo mediante este mensaje tan subliminal ?
La servilleta, Onofre, la usé yo para limpiarme el cu… el catarrazo que tenÃa, pero descubrà con horror que no sólo la servilleta estaba toda impregnada de versos satánicos, sino, además, el rollo y medio de papel higiénico del servicio del bar en el que le sobrevino la inspiración poética al Señor Moragas, y que es donde yo fui a continuación. Se habÃa dedicado a escribir con una tinta marrón desconocida no sólo el papel, sino paredes, puerta, techo… (¿cómo coño llegarÃa?). Es el llamado “sÃndrome de Rimbaud”, que ataca a uno entre cinco jubilados y causa estragos allá donde aparece.
“Realmente parece que esté majara o que sea francésâ€
buahahhahah
Son ustedes crueles. Sus malas vibras frustran a los artistas tardÃos, y miren cómo serÃa mi obra:
En la tarde de café con leche
se me hunde como una donut
la triste y sombrÃa inspiración
del que ha tenido mal dÃa
!!Que se jodan¡¡