Las calles del centro de San Sebastián han sido invadidas esta mañana por grandes cantidades de líquido seminal procedentes de la tubería reventada de un banco de semen. Numerosos ciudadanos incrédulos han salido a la calle para ver de cerca lo ocurrido y muchos han intentado encontrar a la chica que había sido capaz de provocar aquello. También se ha creído en un primer momento que se estaba rodando una película pornográfica de desastres naturales.

“Mi marido siempre se queja de que no vamos nunca a ver las corridas. Con esto ya puede darse por satisfecho” apunta una de las afectadas por la fuga, que enseguida ha acudido a la iglesia “para ayudar a colocar a las monjas en un lugar seguro”. Pese a la rápida actuación de las autoridades, que han succionado casi la totalidad del semen con la ayuda de algunos voluntarios equipados con paquetes de Kleenex, el accidente ha provocado al menos cinco embarazos callejeros.

Los responsables del banco de semen aseguran que las instalaciones habían sido inspeccionadas recientemente y no se explican lo ocurrido. Reconocen, eso sí, que la crisis económica ha provocado que desciendan las inseminaciones y que aumenten, en cambio, las donaciones de semen. La acumulación de líquido espermático podría haber propiciado el reventón, aunque desde el centro insisten en que no se activó ninguna alarma de exceso de presión. Pese a todo, prometen indemnizaciones para las embarazadas, aunque matizan que “cuando uno sale a la calle sin ropa interior ya sabe a lo que se expone. Tendremos que analizar cada caso en particular y descartar también aquellos embarazos que no hayan sido provocados directamente por la fuga. Separar el grano de la paja, en definitiva” explica un portavoz del banco.

El cardenal Rouco Varela ha declarado que “este accidente debe hacernos reflexionar sobre lo que estamos haciendo con el semen y sobre el peligro real de que muramos ahogados literalmente en el vicio”.