Un pescador con hambre muerde su propio anzuelo
Luis Sancho practicaba ayer la pesca en una playa de Santoña (Cantabria) junto a otros compañeros cuando, sin previo aviso, se lanzó al agua para morder su propio anzuelo. “Se le oían las tripas todo el rato y me contó que, tras pelearse con su esposa, se había ido de casa sin almorzar. Miraba fijamente el anzuelo y al final, cuando saltó, pensé que intentaba pescar algo con las manos. Luego lo vi con el anzuelo en la boca, todo cabreado. Estiramos su propia caña y le rescatamos” explica su colega Jorge. Aunque tiene lesiones severas en el paladar, Sancho se recupera favorablemente y ha declarado que “prefiero comer gusanos mojados que el cocido de mi mujer”.
Luis Sancho practicaba ayer la pesca en una playa de Santoña (Cantabria) junto a otros compañeros cuando, sin previo aviso, se lanzó al agua para morder su propio anzuelo. “Se le oían las tripas todo el rato y me contó que, tras pelearse con su esposa, se había ido de casa sin almorzar. Miraba fijamente el anzuelo y al final, cuando saltó, pensé que intentaba pescar algo con las manos. Luego lo vi con el anzuelo en la boca, todo cabreado. Estiramos su propia caña y le rescatamos” explica su colega Jorge. Aunque tiene lesiones severas en el paladar, Sancho se recupera favorablemente y ha declarado que “prefiero comer gusanos mojados que el cocido de mi mujer”.
“Seguro que estaba muerto de hambre porque él sabía que el cebo era sintético. Se dejó llevar por la desesperación y cayó en el mismo error que los peces”, declara Jorge. La esposa del afectado, Mariluz, explica que Luis está a dieta desde hace dos meses “pero se la salta sistemáticamente y encima se pone de mal humor. No le gustó que pusiera un candado en la nevera para que no la saqueara por la noche. No se me ocurrió quitarle los cebos, nunca pensé que llegara a esos extremos”.
No es la primera vez que un pescador comete una temeridad por culpa del hambre. En 1996, un joven gallego se tiró por un acantilado porque le pareció ver el logotipo de McDonald’s en el agua.
Etiquetas: cantabria, dieta, hambre, McDonald's, pesca, pescador, Santoña
4 comentarios para “Un pescador con hambre muerde su propio anzuelo”
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Luis Jiménez 30/11/2009 |
Oiga Xavi que el remate valió las dos orejas y el rabo!! Olé! |
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Anoréxicas anónimas 30/11/2009 |
Uno puede llegar a comerse a sí mismo en caso de hambre extrema. Es el caso de varias modelos de alta costura sometidas a dietas draconianas en el año 1987. Una de ellas se comió a su compañera de pasarela con ligas y todo, y luego se comió a sí misma, de postre. Sólo encontraron el liguero. Actualmente en todos los desfiles de alta costura hay cámaras ocultas y voyeurs aficionados, precisamente para evitar que se repita aquella ceremonia caníbal. Aún así, las modelos que comen algo antes de un desfile tienen que pasar luego por el vomitorium, so pena de no poder volver a desfilar. El último caso conocido de hambre negra es el de una monjita onubense de 18 años que se mataba de hambre para agradar al señor, y también para ahorrar un poco, ya que el convento no tenía subsidios. Esta monjita, aunque no murió, llegó a comerse en medio de un episodio de sonambulismo cuatro ratas, dos campanas de bronce, una docena de cirios y a la madre superiora, que en paz descanse. |
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ds 01/12/2009 |
jajaja cómo “semos” los cántabros…. XDDD |
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