Ante las quejas por el retraso de la sentencia sobre el Estatut de Cataluña, vertidas incluso por el president José Montilla, el Tribunal Constitucional ha decidido poner fin a la espera y reconocer, en palabras de su presidenta María Emilia Casas, que “el texto sobre el que este tribunal debe pronunciarse está redactado en un idioma raro que, sinceramente, imposibilita su correcta interpretación”.

Nada más pronunciarse el Constitucional, un portavoz de la Generalitat se ha apresurado a aclarar que “este idioma que a la magistrada le parece raro se denomina catalán y es una de las lenguas que se hablan en España”.

La presidenta no ha tardado en replicar que “fue lo primero que pensamos y por eso hemos estado empleando la tecnología necesaria para traducir a una lengua normal el texto que se nos ha facilitado. Lo que pasa es que el traductor de Google no es infalible y arroja frases incomprensibles como por ejemplo ‘todos los catalanes tenemos derecho a la pita y la ofrenda incluso ajena'”.

El líder de la oposición en Cataluña, Artur Mas, ha lamentado que el tribunal “haya tirado de traductor automático en vez de preguntar a alguien”. María Emilia Casas ha reconocido que “llamamos al teléfono de información de la Generalitat, pero las operadoras respondían siempre en ese idioma raro. Total, que si algo no se entiende, ni se firma ni se ratifica”.

José Montilla no ha ocultado su sorpresa ante lo que considera “una buena faena” y ha preguntado directamente a la presidenta del Constitucional “¿Y ahora qué?”.

María Emilia Casas ha respondido “ahora qué de qué”, dando a entender, según Artur Mas, que “eso quiere decir que no y punto”.

El presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha asegurado que “esta situación en la que nos encontramos es una prueba irrefutable de que fuera de Cataluña hay muchas personas que no hablan catalán, lo cual quiere decir que tenemos que seguir luchando”.