Un gato gris de raza indeterminada burló ayer los controles de las oficinas del Pentágono y se sentó durante más de tres segundos encima de una documentación crucial “que contiene datos reservados que ni siquiera se han copiado para evitar filtraciones”, ha explicado el portavoz Geoff Morrell. Las personas que se encontraban en aquel momento en la sala reconocen que se les cortó la respiración al ver que el gato se disponÃa a reposar sobre los papeles. “Yo vi que miraba en aquella dirección pero nunca pensé que fuera capaz de hacerlo. Luego se fue acercando, ya saben cómo son los gatos, y a la que nos despistamos ya estaba encima, bostezando como si nada”, explica un testimonio.
Las cámaras de seguridad captaron el trágico momento.
Hubo momentos de mucha tensión, según reconoce Morrell: “Al ver al gato allà todos gritamos, fue inevitable. Pero entonces el animal, en vez de moverse, sacó las uñas porque se asustó y eso nos sumió en un estado de ansiedad tan fuerte que nos paralizamos. Nadie podÃa articular palabra pero todos tenÃamos en mente la posibilidad de que aquel gato fuera árabe”.
Finalmente, uno de los presentes tuvo el acierto de desenvolver un bocata de atún, que atrajo inmediatamente la atención del gato. “Cuando salió de allà nos lanzamos todos encima de los papeles para protegerlos con nuestra propia vida si era necesario. Ahora están en un lugar seguro y el gato está controlado mediante un sistema complejo de bocatas de atún que unos compañeros han diseñado sobre la marcha. Quizá no podemos evitar que se siente, pero sà podemos hacer que se mantenga lejos de los papeles importantes. El riesgo para la población es ahora mÃnimo”, insiste Geoff Morrell.
La información está bien, pero creo que un medio como el vuestro deberÃa recabar la opinión de Dolores Parmalat, porque el complejo sistema de bocadillos de atún bien puede ser un eufemismo para referirse a un Guantánamo felino, que ya sabemos como se las gastan estos del Pentágono.
SÃ, pero Dolores Parmalat es la responsable de PETA España, y no tenemos el contacto de la sede estadounidense, pese a ser la central.
se parece a mi queridisima gata, es más no dudo de que fuera ella la culpable a causa de uno de mis descuidos…
Sin duda era gata, si fuera gato se hubiera dejado la tapa abierta.
está claro que el gato era de raza persa, xq si piensan q era arabe…
los persas no son árabes, leñe.
Pero esto es real? me refiero, ya se que es falso lo de tirarse encima de los papeles para salvarlos y lo del bocadillo de atún, pero el fondo, el que un gato se siente encima de los papeles del pentagono, es real?
Es totalmente cierto, de hecho, este periódico online es el más fiable y veraz que pudieras encontrar.
¡Malditos! Ya lo hicieron con el perro de Obama, y ahora esto.
Es verÃdico. No estás viendo la foto? Aunque bien pudiera ser otra de esas estrategias mediáticas para amedrentar a la población. Quién sabe… Lo más sensato es pensar que sólo fue una anécdota y seguir con total normalidad.