El Ayuntamiento de Barcelona ha querido dar un golpe de efecto contra la prostitución callejera deteniendo esta mañana a la puta de oros justo cuando regresaba a casa después de visitar a unas compañeras de profesión. El alcalde Jordi Hereu ha reconocido que se trata de una detención simbólica puesto que la detenida ya no ejerce dada su avanzada edad. “Hemos detenido al Al Capone de las prostitutas para lanzar un mensaje claro: no habrá tolerancia”. La decisión ha levantado las criticas de quienes consideran que la puta de oros es una figura histórica que no ha contribuido a la actual degradación del negocio del sexo.

“Es como si decidieran detener a Miguel Delibes por la baja calidad de la literatura que se está haciendo ahora” ha argumentado el historiador Jofre Domènech. “La puta de oros forma parte del imaginario de la sociedad, todo el mundo se ha cagado en ella alguna vez. Su detención no resuelve el problema real, que es la falta de protección y de asistencia de las putas callejeras actuales”, ha añadido. Son muchos quienes creen que la puta de oros debería justamente asesorar a las autoridades sobre cómo dignificar la práctica de la prostitución, en vez de ser estigmatizada.

“Primero detienen a Roman Polanski, ahora a la puta de oros. ¿Quién será el siguiente? ¿Noam Chomsky?” se pregunta el filósofo Fernando Savater, que anima a los ciudadanos “a salir a las calles para defender su patrimonio cultural y reivindicar el puterío elegante de toda la vida”.