La ministra de Defensa, Carme Chacón, se desplazó ayer hacia Qal-i-Naw (Afganistán) para comprobar “que nuestros soldados están bien y se duchan y disponen de mudas limpias para toda la semana”. La visita, que pilló a los combatientes por sorpresa y en cueros, responde al convencimiento por parte de la ministra de que “estos chicos representan a todos los españoles y no podemos ir por el mundo con las uñas largas y negras, o peor, oliendo a pies”, argumentó.

Son 450 los soldados desplegados en la zona y, de ellos, 368 prefieren ducharse por la mañana mientras que el resto lo hace por la noche. La llegada de Chacón coincidió con el turno de mañana. “Todos se cuadraron en presencia de la ministra, con el culo prieto y el asta firme, como debe ser. Luego atendieron a su discurso que, por cierto, estaba lleno de buenos consejos, como por ejemplo el de frotarse el ano sólo después de haber frotado bien la cabeza y no al revés” explica el general Padilla, que asistió al evento “bajándome también los pantalones como uno más”. Chacón reconoció que “nuestros muchachos están fornidos” y admitió que los tatuajes que muchos de ellos lucen “transmiten por lo general sentimientos muy profundos estando incluso en las nalgas”.

La visita de Chacón a las duchas ha generado polémica en España. Federico Trillo, que ostentó el cargo de ministro de Defensa durante el mandato de Aznar, asegura que “a mí nunca se me hubiera ocurrido molestar a los soldados en un momento tan íntimo y menos sabiendo que están obligados a cuadrarse y a aguantar las miradas de una mujer que está por encima de ellos”. Chacón ha aclarado que “en ningún momento he estado por encima de ellos sino enfrente y mirándoles a los ojos, porque somos todos adultos y profesionales”. También ha aprovechado para decir que “el señor Trillo no ha hecho más que reconocer que la higiene en el Ejército le importó siempre un pimiento, y así están nuestros chavales, que no han adquirido aún buenos hábitos y hasta se atreven a compartir la esponja entre ellos”.

Antes de abandonar Afganistán, la ministra repartió entre las tropas envases de gel de ducha con PH neutro “porque algunos tenían las piernas y el culito pidiendo talco a gritos, y eso es porque no se hidratan correctamente”.