A las 8.30, como cada mañana, los alumnos del instituto de la pequeña localidad de Dorson Creek, Pensilvania, se dirigÃan ayer a las aulas cuando dos adolescentes, Jonas D. Shelton y Nicolas H. Bardini, penetraron en el recinto con armas semiautomáticas y empezaron a disparar contra sus compañeros y profesores gritando eslóganes vegetarianos. Sorprendentemente, son mÃnimos los desperfectos causados en el propio centro asà como en su mobiliario. “Los dos chavales estaban como locos, pero tuvieron mucho cuidado en no disparar contra ventanas o puertas”, afirma un portavoz del centro.
El mobiliario fue respetado a conciencia.
Después de un violento tiroteo, un cuerpo especial de la PolicÃa logró abatir a los dos jóvenes antes del mediodÃa cuando, según la legislación estadounidense, los miembros de los cuerpos de seguridad tienen derecho a una hora para comer. Un primer recuento de vÃctimas arroja un número que según las autoridades no es “ni muy alto ni muy bajoâ€, sino más bien “regulÃnâ€.
Algo que convierte este nuevo tiroteo escolar en un caso sorprendente son los mÃnimos desperfectos causados en el propio centro asà como en su mobiliario. “Los dos chavales estaban como locos, pero tuvieron mucho cuidado en no disparar contra ventanas o puertas. Ni siquiera hay agujeros en ninguna taquilla del pasilloâ€, afirma un portavoz del centro docente, que se lamenta también de que “quizás, si más balas se hubieran incrustado en las paredes, se hubieran salvado más vidas, pero bueno, no nos podemos quejarâ€.
Antes de perpetrar su acto de barbarie, los dos adolescentes colgaron en su web un manifiesto en favor de una vida en concordia con “nuestros hermanos los vegetalesâ€, y se denunciaba una “civilización enferma que se complace viviendo entre muertos†puesto que “cualquier objeto de madera es el cadáver de un árbol y no tenemos ninguna intención de disparar a los muertosâ€.
Las personas y los animales son de madera, cortarlos es divertido como esta noticia. Psicópatas al poder!!!!