Carlota Vicens, de 16 años, está siendo investigada por la comunidad médica internacional. Hace dos años sus padres la llevaron al médico tras comprobar que unos espasmos musculares hacÃan que se encogiera de hombros. “El espasmo, que empezó con la entrada de Carlota en la adolescencia, también va acompañado de falta de apetito, depresión leve e indiferencia general, especialmente por los temas que atañen a su futuro”, explica el médico que lleva el caso. Lo que más sorprende a los expertos es el movimiento muscular de los hombros mientras el resto del cuerpo permanece impasible.

Esquema del proceso.
Un caso similar al de Carlota se dio en Murcia hace años, en este caso en una señora mayor. Angela Puertas empezó a chasquear la lengua conforme ganaba años. Al principio nadie le dio importancia pero progresivamente su cara quedó convertida en una mueca de disgusto. “Yo ya veÃa que su carácter se iba agriando conforme la boca se le retorcÃa. Nadie quiso curarle aquél tic y tú veÃas que lo hacÃa sin querer, porque siempre ponÃa aquella cara como de parecerle todo mal. Le explicabas cualquier cosa y chasqueaba la lengua. Murió sola. Sólo pido que se investiguen más estos casos”, explica su hermana.