La PolicÃa Nacional ha puesto en marcha un dispositivo de búsqueda para volver a encontrar a José “chirlillas” Pacheco. Tras meses de investigación, la PolicÃa logró descubrir cuál era su domicilio mediante un chivatazo. Tras movilizar a más de cien agentes en un operativo sin precedentes, los policÃas que entraron en la casa decidieron cancelar la operación tras descubrir al criminal durmiendo, pues no tuvieron el valor de despertarlo y darle un disgusto. “¿Qué somos? ¿Personas o gorilas con uniforme?” dijo a la prensa el teniente Olmedilla, a cargo del caso.

"Chirlillas" Pacheco, atracador extremadamente violento.
Los policÃas argumentan que, en la decisión de no arrestar al delincuente en estado de somnolencia, no sólo pesó que “pareciera un angelote que no ha roto un plato en su vida”, sino también la propia seguridad de los agentes. “Hay personas que tienen muy mal despertar y no podÃamos correr el riesgo de que nos lanzara una zapatilla o incluso de que nos echara el aliento”, insiste el teniente Olmedilla.
Para evitar que “el chirlillas” se despertara de improviso encontrándose una docena de policÃas a los pies de la cama, lo cual podÃa haberle provocado un trauma, uno de los agentes se quedó cantando nanas mientras el resto salÃa. Luego prepararon café y pusieron música clásica en unos altavoces para ayudar al delincuente a tener un despertar placentero. Fue durante estos preparativos que desapareció.
La PolicÃa Nacional descarta registrar el domicilio -algo que podrÃa dar pistas de su paradero actual o de sus nuevos golpes- porque consideran que es “muy feo” remover los objetos personales de los ciudadanos. Varios funcionarios, además, se encargarán de dar de comer a sus peces mientras “el chirlillas” se ausente.
El chivatazo que facilitó la localización del criminal es un antiguo socio con el que habÃa dado diversos golpes. “Le he traicionado porque se quedaba siempre con todo el dinero y cuando le recordaba que tenÃamos que repartirlo se hacÃa el dormido”, ha declarado por teléfono.
Me alegra saber que la ética ha llegado al cuerpo. Será porque el paro hace que gente normal se apunte a las fuerzas de seguridad del Estado?
El sueño platónico se empieza ya a vislumbrar con nuestro ministro-filósofo…aunque aquà hay algo que me preocupa: se pueden compatibilizar las funciones de guerrero-guardián con la de filósofo-gobernante o es un mero experimento mental. Personalmente me cuesta concebir la idea de un guardia civil-filósofo, guerrero aventurero, fuerte, valiente y a la vez inteligente, racional, apropiado para tomar decisiones para la comunidad, formando simultáneamente el “espÃritu†y la “razón†del alma, y guiado a partes iguales por la sabiduria y el valor.