Incapaces de disfrutar del tiempo de ocio que les queda, cientos de niños repelentes han saturado impacientes numerosas librerÃas del paÃs para adquirir sus libros de texto de cara al curso que viene. “Mi hijo tiene la mente muy inquieta y necesita estÃmulo intelectual. Al final se cansa de tocar el piano todo el mes de agosto. El advenimiento del nuevo curso implica una vuelta a la normalidad y al estudio” declara una madre aparentemente feliz que esconde una vida repleta de complejos, frustraciones personales y un matrimonio en claro declive.
Incapaces de disfrutar del tiempo de ocio que les queda, cientos de niños repelentes han saturado impacientes numerosas librerÃas del paÃs para adquirir sus libros de texto de cara al curso que viene. “Mi hijo tiene la mente muy inquieta y necesita estÃmulo intelectual. Al final se cansa de tocar el piano todo el mes de agosto. El advenimiento del nuevo curso implica una vuelta a la normalidad y al estudio” declara una madre aparentemente feliz que esconde una vida repleta de complejos, frustraciones personales y un matrimonio en claro declive.
“Hay que gestionar las actividades lúdicas de forma racional para evitar el tan manido sÃndrome postvacacional. Como decÃa Aristóteles, la virtud es un punto medio entre dos extremos, y un mes entero dedicado a no hacer absolutamente nada constituye una clara afrenta a este principio que deberÃa regir la conducta de todos” declara Borja Prieto, de catorce años, que habiendo adquirido el material antes de tiempo acudirá también a una sastrerÃa “con el objetivo de diseñar mi atuendo para todo el año”.
La psicóloga infantil Laura Iglesias asegura que “la existencia de niños gilipollas que camuflan su baja autoestima y su incapacidad para relacionarse con la excelencia académica no es nueva y la solución para contrarrestarla es siempre la misma: el desprecio público. Hay quien incluso se deja impresionar por la aparente bondad de estas criaturas, pero sólo hay que esperar unos añitos para que esa imagen se derrumbe. Un 70% de estos niños repelentes acabará con serios problemas de adicción a la cocaÃna y con una existencia totalmente postiza y miserable”.
BuenÃsimo… ya empiezan a asomar por las pantallas los anuncios de la vuelta al cole del Corte Ingles, que repelús!