Los discursos de la ministra de Defensa, Carme Chacón, se verán teñidos de épica a partir de septiembre, cuando se haga acompañar por una filarmónica en sus comparecencias. De este modo, Zapatero pretende mejorar aún más la imagen de Chacón, que podrá rematar cada una de sus afirmaciones con un golpe musical. Aprovechando el verano, la ministra está asistiendo a ensayos para lograr que en septiembre “política y música respiren a la par”.

La ministra en un ensayo.
Cuando la ministra quiera mostrar su lado más humano, de madre trabajadora, de brazo amable de Zapatero, se escogerán temas de Vivaldi o Chopin “que llamen a la fiesta, a la alegría entre iguales e incluso al baile”. En cambio, cuando haga de ministra de Defensa y necesite dar confianza al pueblo español se hará uso del fastuosismo del romanticismo alemán: “un Wagner o incluso la banda sonora de El Señor de los Anillos, algo marcial pero con estilo. Elegante a la par que contundente, como ella”, explica Bauer.
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¡Chimpón!