El Papa se rompe
El Papa Benedicto XVI sufrió el pasado viernes un resbalón en su chalé de Les Combes (valle de Aosta), donde acostumbra a descansar de Dios y de los suyos. El suceso ha propiciado un intenso debate en la comunidad eclesiástica porque “muchos fieles ya no miran al Papa con la devoción de antes. Saben que está roto y ya no les hace la misma ilusión” reconoce su portavoz, Federico Lombardi. Los peritos examinan las causas del resbalón -que se atribuye a “una concatenación de fallos”- y de momento el Papa es duda para las próximas misas.

Lorenzo Santino, extremeño de setenta años, acudió ayer a la boda de su sobrina Rocío, cuyo convite se celebró en el restaurante El Botijo de Cáceres. Durante todo el ágape, Lorenzo intentó intervenir en distintas conversaciones aportando datos y anécdotas personales pero los demás comensales, liderados por Margarita Fraguas y María Luchana -a las que la víctima ni siquiera conocía-, ignoraron repetidamente sus contribuciones y llegaron incluso a darle la espalda físicamente.


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