A Antonio Fern谩ndez Maj贸n, veterinario, una cosechadora le arranc贸 de cuajo ambos brazos sin un motivo justificado. “No recuerdo nada, tan s贸lo que hice una apuesta con mis amigos y tiramos un billete entre los dientes de la m谩quina. Lo siguiente que recuerdo es al doctor dici茅ndome que no hab铆an podido coserme los brazos y que la buena noticia era que en una de las manos hab铆a encontrado un billete de veinte euros”. El afectado sigue trabajando con energ铆a y empe帽o usando s贸lo la boca.
La vida nos regala de vez en cuando ejemplos tan sorprendentes de superaci贸n personal como el de Antonio Fern谩ndez Maj贸n, al que una cosechadora arranc贸 de cuajo ambos brazos sin un motivo justificado. “No recuerdo nada, tan s贸lo que hice una apuesta con mis amigos y tiramos un billete entre los dientes de la m谩quina. Lo siguiente que recuerdo es al doctor dici茅ndome que no hab铆an podido coserme los brazos y que la buena noticia era que en una de las manos hab铆a encontrado un billete de veinte euros”.
Antonio fue ingresado en una instituci贸n dedicada a la rehabilitaci贸n y all铆 aprendi贸 a valerse sin brazos. Algo que le ense帽aron fue a saludar con un movimiento suave de cabeza. Antonio lo recuerda: “Al principio saludaba de manera efusiva, como hab铆a hecho siempre, porque soy un t铆o muy majo, pero mov铆a demasiado r谩pido la cabeza y me mareaba鈥. Poco a poco aprendi贸 a realizar con la boca acciones como sostener la esponja para ducharse o jugar a tenis “aunque mi rev茅s no ha vuelto a ser el mismo de antes”, dice con resignaci贸n.
Pero de lo que de verdad se siente orgulloso Antonio es de haber continuado sus estudios de veterinaria. Hace un par de meses fue contratado por una cl铆nica de mascotas en Murcia. “Es un chaval entusiasta. En cuanto llevas un rato dejas de buscarle los brazos, simplemente aceptas que no tiene”, afirma el doctor Gimeno, director de la cl铆nica veterinaria.
“Me siento feliz con los animales, creo que tenemos mucho en com煤n, especialmente con los peces鈥, dice Antonio. “Cuando est谩s con ellos, cuando los observas y ves lo caprichosa que ha sido la evoluci贸n de las especies, te das cuenta de que tener o no tener brazos es algo muy relativo. Yo recomiendo a la gente que se atreva a vivir sin brazos. No hace falta que se los arranque los dos. Que pruebe primero con uno”.
En la sala de espera de la cl铆nica, el propietario de un gato aguarda a que Antonio lo atienda. “He venido de lejos porque me han hablado muy bien de 茅l. Dicen que es el mejor”. Saberse apreciado ha devuelto a Antonio las ganas de vivir. Acaba una de sus operaciones. Escupe un par de peque帽os test铆culos en un cubo y, mientras se limpia la boca frot谩ndosela contra el hombro, confiesa que “capar gatos me ha devuelto la ilusi贸n”.
隆Qu茅 texto m谩s cojonudo!
expectacular, e ha devuelto mi fe en la ciencia
Buen铆simo, de los mejores!
Con una cervecita podr铆a ahorrarse el cubo escupidera.
Buen texto s铆 se帽or, 驴tienen una escuela de estilo o algo?
La universidad de la calle.
Muy bueno!!
Adem谩s, no s茅 porque miro la foto y me hace pensar en Rajoy, e imagino que le sucede a 茅l.