Desde los primeros balbuceos del castellano existieron sinónimos de origen popular para la palabra “pene”. No ocurre asà con el sexo femenino, pues hasta el siglo XIX sólo podÃa referirse a él mediante el término “vagina” o a través de determinantes como “eso” y “aquello”. El filólogo Eduardo Berrudo (1881-1925), consciente de esa carencia, forjó el término “chocho” con la intención de “humanizar el sexo femenino y despojarlo de su halo de misticismo”. Tardó diez años en encontrar una palabra que le satisficiera. Una exposición repasa ahora su proceso de búsqueda.

La fachada de la exposición.
PretendÃa democratizar la vagina, hacerla accesible
La exposición reproduce dibujos, esquemas, cróquis y pequeñas esculturas que Berrudo construÃa para estudiar los genitales femeninos. En las vitrinas de la muestra también pueden encontrarse algunas de las apasionadas cartas que el filólogo enviaba a sus mentores, explicándoles sus avances y solicitándoles dinero para proseguir su investigación: “hoy he estado en el mercado. Creo que los vegetales representan a la mujer como ninguna otra cosa. El sabor y la forma de muchos de ellos son puramente femeninos, pero términos como ‘berenjena’, ‘alcachofa’ o ‘brócoli’ carecen de la sonoridad que busco. Son largos y farragosos. Absolutamente inútiles. ¿Acaso servirÃa de algo sustituir ‘vagina’ por ‘achicoria’? ¿No serÃa un esfuerzo inútil? No servirÃa para acercar el sexo femenino a los hombres. Me resulta ridÃculo imaginar a un hombre entrando en una habitación en la que se encontrara una mujer -quizá tocando el piano o cosiendo unos guantes, en fin, abandonada a las labores femeninas- y diciéndole a ésta: ‘huele a achicoria aquÃ. A achicoria fresca’. ProvocarÃa ambigüedades incómodas. Carece de humor, cercanÃa y humanidad. Apuntarlo todo. Seguir buscando. Estoy dejando la salud pero las mujeres, las de hoy y las del futuro, lo merecen. ¿Puedes enviarme más dinero para putas?”.
Finalmente, el 10 de agosto de 1921, publicó un artÃculo donde explicaba las virtudes del término que habÃa inventado. “Es versátil, sencillo, traerá no pocas satisfacciones a mujeres y hombres. Pueden derivarse verbos y adjetivos: chochear, chochera, enchochado…” decÃa en referencia a su invención. En el artÃculo también se sugerÃan denominaciones para otros elementos de la sexualidad femenina a modo de “posibles vÃas de investigación”, aunque nadie recogió el testigo:
Menstruación: sopichocho, tumbapichas.
ClÃtoris: chichinabo, chochofumeiro.
La exposición podrá visitarse en el Museu d’Història de Catalunya hasta el 15 de julio.